Sevilla | villarreal · el otro partido

Gregario de lujo, gran escalador

  • El Sevilla sale del 'Tourmalet' muy bien posicionado para un calendario asequible en el que puede sacar distancia a sus perseguidores · Renato, cuyo gol no fue en fuera de juego, carga de razones a Jiménez

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Vivito y coleando. Así ha salido el Sevilla del denominado Tourmalet de la Liga gracias a una gran escalada en la que ha sabido sufrir para ir de menos a más. El equipo de Manolo Jiménez se ha convertido en un gregario de lujo del Barcelona, como Laurent Fignon o Pedro Delgado, ambos ganadores del Tour, lo fueron de Bernard Hinault o Miguel Induráin. Está ahí, bien colocado, tercero codo con codo con el segundo, y ahora afronta un calendario mucho más asequible en el que le puede sacar distancia a sus perseguidores. Los siete puntos que ansiaba José María del Nido para salir fuerte del cuádruple envite de alto nivel están ahí, después de un inicio de escalada dubitativo.

Por puntos y por juego, el Sevilla se ha ido creciendo después de empatar con el Valencia y caer sin remisión con el Barcelona. Y en los dos triunfos seguidos del Santiago Bernabéu y de ayer ha habido un protagonista principal, un jugador cuyo concurso abre el debate sobre un problema para Jiménez: no contar de salida con Luis Fabiano y Kanoute. Ayer tenía la excusa perfecta de que el jueves se la juega su equipo en Génova. Kanoute, además, acabó con elongación en el aductor, con lo cual Renato tiene todas las papeletas de formar de nuevo como enganche, de gregario de lujo. Y la grada, nada respondona tras las solicitudes de Del Nido, también aprobó a Jiménez: "¡Renaaato, Renaaato!" sonó fuerte al inicio del partido y al descanso.

Ayer marcó el gol decisivo, como ya hiciera en Chamartín. El cuarto de la Liga. Ya ha adelantado incluso a Luis Fabiano, que se ha estancado en tres pese a que ayer pudo marcar un par de ellos. El formidable delantero paulista parece peleado con el gol. Aceptó su rol de suplente y salió con buena actitud, pero falló claramente en dos de sus especialidades: el remate de cabeza y el mano a mano. Pero si Luis Fabiano falló en los minutos 62 y 65, primero a centro de Adriano y luego en gran asistencia de Renato, éste no lo hizo al filo del descanso. El jugador de Santa Mercedes desvió con suavidad una dejada de Kanoute, en una jugada dudosa. Y no fue fuera de juego, pues el enorme pie del franco-malí estaba por delante de Renato cuando conectó con la pelota. Balón por delante, no hay offside. Engañó la imagen y acertó Megía Dávila.

Con Renato, el Sevilla se encuentra más a gusto y ayer pudo golear a un Villarreal que era el único equipo invicto a domicilio. Pero el conjunto de Manuel Pellegrini se enredó en la maraña sevillista y no dio pie con bola. Un dato lo ilustra: Palop sólo intervino una vez, en el minuto 69, para blocar un balón blando rebotado a tiro de Altidore. Y no se puede aducir cansancio por la Champions, pues del equipo de Glasgow sólo Ángel, Gonzalo, Marcos Senna e Ibagaza repitieron como titulares.

El único pero que se le puede poner al Sevilla de ayer es que hizo sufrir a sus fieles por la incertidumbre del marcador tras marrar clarísimas ocasiones. Ni Kanoute, ni Luis Fabiano, ni Renato, ni Adriano... Y el goal average hay que cuidarlo para cuando llegue mayo. De momento, el Sevilla es tercero y, después de ir a Palma, en enero recibe a Osasuna, Numancia y Racing y va a La Coruña. Un llano con algún puerto de tercera para un escalador que sabe sufrir, sobre una gran defensa y con buen juego.

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