La Estrella

¿Cuál es la resistencia física de los costaleros?

  • La Huerta de la Reina se vuelca en la salida de la cofradía, que es una de sus señas de identidad

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El hecho de que la hermandad de la Estrella no saliera a la calle el pasado año por culpa de la lluvia era algo completamente olvidado ayer tanto por estos cofrades como por quienes se apretaban en las inmediaciones de la parroquia de San Fernando. Ambiente de fiesta plena en la Huerta de Reina, porque el Lunes Santo es la jornada en la que estos vecinos se desplazan al centro de la ciudad para reafirmar sus señas de identidad.

Una de ellas es la de ser una hermandad plena. No hay cofradía en Córdoba en la que la totalidad del cortejo esté formado por hermanos. Desde la banda infantil, que va ante la Cruz de Guía, hasta la de música que acompaña a la Virgen de la Estrella, pasando por la agrupación musical que toca al Señor de la Redención, todos pagan su papeleta de sitio. Como los costaleros.

El ambiente en la Huerta de la Reina se palpaba en los aplausos que brotaban de forma espontánea, en las gentes que seguían la procesión desde balcones y azoteas, en quienes vitorearon la primera saeta, casi en la puerta de la iglesia, y en los que se apretaban en las calles Goya y Joaquín Sama Naharro. La petalada a la Virgen de la Estrella, interminable y densa, fue la bienvenida que dio el barrio a la titular de su hermandad. Ante ella, el párroco, Juan Correa, tocado de bonete. Tradición recuperada.

En principio todo parecía normal: nazarenos, incienso, marchas y mucho público. Pero bajo las gualdrapas se vivía una experiencia singular. Un equipo de España Directo hacía un reportaje sobre el trabajo de los costaleros, pero no era un reportaje al uso. El equipo encabezado por el redactor José Yélamo quería comprobar de forma científica cuál es la reacción física de los costaleros cuando van trabajando bajo el paso. Para ello, contaron con la colaboración del doctor Javier Bejarano, jefe de los Servicios Médicos del Córdoba CF, quien se encargó de comprobar lo que sucedía bajo las trabajaderas. Según Yélamo, su objetivo era tanto "ver el esfuerzo del costalero y hasta dónde llegan las pulsaciones" como "comprobar cómo se mueve esta mole con las órdenes que transmite el patero" de Nuestro Padre Jesús de la Redención.

El equipo de este programa de televisión instaló dos microcámaras bajo las gualdrapas; una para grabar los pies de los costaleros, y otra enfocada a la cara de Manuel, patero izquierdo, que es el encargado de transmitir las órdenes del capataz al resto de la cuadrilla. Éste llevaba sujeto al pecho un pulsómetro que transmitía el ritmo cardiaco al médico.

El costalero escogido, de unos 40 años de edad, tiene en posición de reposo entre 60 y 80 pulsaciones y Manuel, a los pocos metros de la salida había llegado a las 140. El tope está entre 175 y 180. ¿Qué ocurre si se llega a este nivel? Bejarano no deja lugar a dudas: relevo por otro costalero y la ingesta de fruta. El reportaje se podrá ver esta tarde en La 1 así como en la web de RTVE.

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