Las primeras gotas se asoman a los desfiles del Lunes Santo

Las primeras amenazas de precipitaciones de la Semana Santa ya se dejaron notar por varios puntos de Córdoba durante la jornada de ayer, sobre todo en el sur de la provincia. Sin embargo, en un alarde de valentía, los pasos salieron a la calle para dejar constancia y mostrar todo el trabajo realizado a lo largo de todo el año.

Pozoblanco

Tras un día soleado, las puertas de la añeja ermita de San Gregorio se abrieron ayer a las 20:30 para que asomara la imagen de Jesús en la Columna, perteneciente a la Cofradía de Nuestro Padre Jesús del Silencio. Los sones de la Agrupación Musical Santo Tomás de Villanueva de Ciudad Real y de la Banda de Música Santa Cecilia de Pedroche -que acompañó al paso de María Santísima de la Salud- comenzaron a escucharse en carrera oficial pasadas las 22:00, desde donde el desfile continuó por las calles Jacinto Benavente, José Estévez, Mayor, Costanilla Risquillo, Hermanas Moreno Pozuelo, Vicente Aleixandre, Doctor Rodríguez Blanco y San Gregorio.

BAENA

La Cofradía del Dulce Nombre de Jesús, Santo Cristo del Calvario y Soledad de María Santísima desfiló en la noche del Lunes Santo en Baena, pero como es tradición en esta ciudad, lo hizo sin sus imágenes titulares que procesionarán en la noche del Viernes Santo. En el día de ayer lo que tiene lugar en la ciudad del Guadajoz es la celebración de un Miserere, el canto del salmo compuesto por el rey David en señal de arrepentimiento. Por vez primera desde que se iniciara la Cuaresma, los judíos de la cola blanca salieron a la calle con la totalidad de su indumentaria: el casco de coracero, el plumero y la cola. El Paseo de Guadalupe se abarrotó de baenenses y foráneos deseosos de volver a emocionarse con las marchas de las centuria romana de Nuestra Señora de las Angustias, cuyos toques contrastan con el sonar ronco de los hermanos de María Magdalena, Los Enlutaos.

MONTILLA

A primeras horas de la tarde, los cofrades montillanos miraban al cielo temerosos de que algunas nubes y rachas de viento pudieran desembocar en la triste situación del año pasado en la que no pudieron realizar la procesión a causa de las precipitaciones. Sin embargo, el Santísimo Cristo del Perdón salió de la iglesia de San Agustín a la hora marcada, a las 21:00. La talla del crucificado de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno y María Santísima de los Dolores continuó su itinerario por las calles Ancha, Plaza de Munda, Juan Colín, Escultor Cristóbal Guadix, Las Prietas, Dientes, Fuente Álamo y Ortega, desde donde se enlazó con Puerta de Aguilar en torno a las 23:00. La imagen de 1703 volvió sobre las 00:00 a su templo de origen, donde le esperaba un multitud expectante.

pUENTE GENIL

Los pontaneses congregados en la entrada de la parroquia de San José esperaron pacientes la decisión de la junta directiva de la Cofradía Sacramental de la Sagrada Cena de Jesús y María Santísima del Amor que determinaría si se realizaba la procesión o no. Unas cuantas gotas fueron las causantes de la duda que mantuvo en vilo a toda la multitud. A pesar de las nubes amenazantes, el paso que representa la última reunión de Jesús con sus apóstoles, comenzó su andadura por las calles de Puente Genil con media hora de retraso. Ante esta incertidumbre, el público disfrutó,aún más si cabe, la suelta de palomas que antecede la salida de la Virgen. El momento más especial del desfile volvió a ser el paso de la Santa Cena por la esquina de la calle Adriana Morales y Veracruz, donde los costaleros pusieron al límite su pericia y resistencia.

LUCENA

El Lunes Santo es el día de la Cofradía Franciscana de Pasión, que tiene su sede en el Convento de Madre de Dios de los Reverendos Padres Franciscanos. El primer paso en salir fue Nuestro Padre Jesús Cautivo de Medinaceli, obra del lucentino Pedro Muñoz de Toro y que fue posteriormente reformado por el cordobés Manuel Luque Bonillo. Los santeros del Cristo de Medinaceli iban ataviados con túnicas blancas, iguales para los cuatro pasos de esta cofradía, y capirote rojo. Seguidamente salió Nuestro Padre Jesús de la Pasión, una talla que procede de la villa de Luque y que es atribuida al marsellés Juan Miguel Verdiguier. Los santeros lucían capirote granate, al igual que los que portaban a la Santísima Virgen de las Angustias, La Piedra, obra del valenciano Blas Molner. Por último, María Santísima de la Pasión y Ánimas, talla de autor anónimo y retocada también por Manuel Luque Bonillo.

CABRA

El Lunes Santo en Cabra realizaron estación de penitencia dos cofradías: la Real Hermandad y Cofradía de Penitencia del Santísimo Cristo del Calvario, María Santísima de la Concepción y Nuestra Señora del Rosario, Madre de la Iglesia y la Hermandad y Cofradía del Santísimo Cristo de la Sangre. El Calvario procesionó desde la Parroquia de los Remedios, frente a la plaza del Instituto Aguilar y Eslava, dos pasos, el Misterio del Cristo del Calvario con la Virgen de la Concepción a sus pies y el palio de la Virgen del Rosario. Esta Cofradía, cuyo Hermano Mayor Honorario es el Príncipe, Felipe de Borbón, no presentó estrenos este año y fue acompañada en su recorrido por la Agrupación Musical Virgen de las Angustias de Cabra y por la Banda Agrupación Musical Herrereña, de Herrera, (Sevilla).

PRIEGO DE CÓRDOBA

Unas gotas a primera hora de la tarde hicieron temer lo peor a los seguidores de la Semana Santa de Priego de Córdoba, pero los dos pasos de la Cofradía de María Santísima de los Dolores y Cristo de la Buena Muerte comenzaron su recorrido por las calles prieguenses a las 21:00 desde la ermita del Calvario. Las túnicas negras continuaron su itinerario por las calles Mirador, Rute, Iglesia Virgen de la Cabeza, Estación, Santo Cristo, Málaga, Ancha, Río, Plaza de Andalucía, Ribera, Argentina, Abad Palomino y Santa Ana, hasta llegar al templo de la Asunción.

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