Los fieles arropan un Jueves Santo arruinado por las precipitaciones

  • Lucena se salva de las precipitaciones y cuatro de sus cofradías salen a procesionar.

LA lluvia volvió a ser la protagonista de la jornada del Jueves Santo en la provincia. Las precipitaciones frustraron las ilusiones de la mayoría de cofrades cordobeses, aunque dieron tregua a una pequeña minoría, como fue el caso de Lucena, donde cuatro cofradías y un total de nueve pasos realizaron estación de penitencia. La primera en salir, la Cofradía de la Santa Fe, Nuestro Padre Jesús en el Sagrado Lavatorio y Nuestro Padre Jesús Preso, inició su recorrido dos horas más tarde de la hora prevista, debido a la incesante lluvia; de hecho, acortaron mucho el recorrido, pero lograron salvar la estación de penitencia. Lo mismo ocurrió en la localidad vecina de Cabra, donde el desfile de la Virgen de la Piedad tuvo que modificar su recorrido para hacerlo más corto, debido a la amenazante lluvia. A pesar del peligro de precipitaciones, la Virgen de la Esperanza salió de Santo Domingo y realizó el itinerario completo.

En Montilla, un aguacero impidió que se celebrara el tradicional acto del prendimiento a las 18:00, y los cuatro pasos de la hermandad del Preso y la Virgen de la Estrella quedaron expuestos en la ermita de la Rosa durante toda la tarde. El trasiego de fieles fue continuo hasta la medianoche, cuando un claro en el cielo animó a la hermandad del Cristo de la Misericordia y la Virgen de la Amargura a salir. Cientos de montillanos, con ganas de Semana Santa, abarrotaron la plaza de San Sebastián para asistir a la colocación de la enorme talla de la Misericordia sobre el austero paso, iluminado por cuatro antorchas. Pero cuando el desfile llevaba apenas un cuarto de hora, una lluvia repentina interrumpió la procesión y dejó a Montilla sin madrugada.

La lluvia también se dejó notar en el norte de la provincia. De hecho, en Pozoblanco, ni la Amargura ni el Perdón pudieron realizar su habitual recorrido procesional. Los fieles de la Semana Santa pozoalbense se consolaron con el histórico acto del Prendimiento y el canto de la Sentencia, que sí pudo realizarse aunque sin apartar la vista del cielo.

Las precipitaciones tampoco se olvidaron de las localidades de la Vega del Guadalquivir. El jueves amaneció en Palma del Río con chubascos intermitentes que pronosticaban la anulación de otra estación de penitencia. Y así fue. La cautela primó sobre la pasión e hizo que muchos devotos, aun confiados en que finalmente saliera la procesión, se quedaran en la puerta de la Parroquia de la Asunción resignados a esperar un año más para ver desfilar al Cristo de la Expiración y a María Santísima de los Dolores y Santa María Magdalena. Los pronósticos no fallaron y la lluvia no cesó en toda la tarde y en toda la noche. La junta de gobierno de la hermandad invitó a los casi 400 hermanos a celebrar un Via Crucis en el templo, en el que sonó música en la séptima y cuarta estación.

Puente Genil tampoco tuvo suerte, ya que la lluvia impidió el desfile procesional de todas las cofradías del Jueves Santo. La decisión fue tomada de manera unánime por todas las agrupaciones. Tan sólo se pudo ver por las calles del municipio a la Corporación del Imperio Romano, que efectuó un breve recorrido por la calle Don Gonzalo.

Los más de 6.000 fieles seguidores del Jueves Santo baenense también miraraban con frustración a las nubes, que no paraban de descargar agua durante el desarrollo del Desfile de las Estaciones, uno de los eventos clave de la Semana Santa de la localidad. De hecho, a mitad de recorrido tuvo que refugiarse en la iglesia de Santa María la Mayor. Algo parecido ocurrió con Nuestro Padre Jesús del Prendimiento que tuvo que volverse con resignación al templo de origen bajo un inoportuno chaparrón cuando apenas habían andado 50 metros del recorrido.

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