Tardes de luto y plegarias

ESTE Viernes Santo pasará a la historia por el hecho de que todas las cofradías optaron por suspender sus salidas procesionales como consecuencia de la lluvia y se vieron obligadas a quedarse en sus respectivos templos. Allí, como en cualquier otro momento del año, fue donde los titulares recibieron el culto de los fieles. Fue una tarde de plegarias y de sentidas saetas, de marchas procesionales que sonaban de manera aislada en determinadas iglesias de la capital y, sobre todo, de absoluto luto, fe y recogimiento.

Millares de fieles tanto de la capital como de otros puntos de la provincia, éstos últimos tal vez aprovechando la suspensión de los cortejos en el resto de municipios cordobeses, se aproximaron a los templos en busca de una fotografía tomada a pie de paso e incluso para transmitirle ánimo a los hermanos que horas antes habían decidido quedarse en casa aplicando el sentido común.

Desde el mismo centro hasta el barrio Campo de la Verdad, pasando por Santiago y la plaza de Capuchinos. Todos estos lugares se convirtieron ayer en santuarios a los que peregrinaran multitud de ciudadanos hasta próxima la medianoche en una muestra más que evidente del interés que despierta la Semana Santa.

Independiente del recogimiento que caracterizó la jornada del Viernes Santo, la suspensión de las estaciones de penitencia también permitió apreciar mejor los detalles de los pasos procesiones, sus exornos florales y hasta alguno de los estrenos previstos para este día.

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