Chubascos de amargura hasta el último día

  • La lluvia impidió la mayoría de procesiones del Resucitado en Córdoba en un domingo que puso el cierre a una de las semanas de Pasión más pasadas por agua de los últimos años

No pudo ser. Ni tan siquiera el broche de oro, por lo habitual soleado, de la Semana Santa en la provincia, como es el Domingo de Resurrección se libró de la inoportuna lluvia que ha dado al traste con la mayoría de procesiones en los municipios. Hasta el último día, los chubascos impidieron el desfile de Jesús Resucitado.

Si hay una ciudad en la que el último día de la Pasión es una fiesta, esa es Puente Genil, donde tradicionalmente salen a la calle todas las figuras bíblicas y el Imperio Romano. Sin embargo, el paso de Nuestro Padre Jesús Resucitado que salía de la parroquia de Nuestra Señora del Carmen a las 08:00, sólo efectuó un breve recorrido por las inmediaciones de su sede canónica, ya que tuvo que regresar precipitadamente a su templo al verse sorprendido por la lluvia. Se notó en esta ocasión el amplio dispositivo de seguridad dispuesto, con presencia de efectivos de la Guardia Civil, habida cuenta de la controversia surgida en el seno de la cofradía durante los últimos meses. Pero además, la suspensión de este desfile supone importantes pérdidas económicas para el municipio, ya que entre 10.000 y 15.000 personas se suelen dar cita en las calles de Puente Genil para disfrutar de este recorrido procesional.

El Domingo de Resurrección puso punto y final a una Semana Santa atípica en Cabra con la suspensión de la salida procesional de Jesús Resucitado, talla del cordobés José Antonio Cabello que pasea tras un cortejo multicolor que protagonizan las representaciones de todas las cofradías penitenciales de la localidad. La Agrupación de Hermandades -que se ocupa de la organización de esta procesión- decidió bien temprano no salir a la calle en vista de las previsiones meteorológicas que auguraban una jornada muy inestable y con chubascos constantes durante la mañana.

Tampoco pudo concluir con normalidad la Semana Santa de Lucena, ya que los dos pasos de la hermandad de la Resurrección no salieron a la calle a causa de las fuertes precipitaciones registradas durante la mañana de ayer en toda la provincia. Los cofrades lucentinos se perdieron, por tanto, la majestuosa salida de Jesús Resucitado y el bellísimo palio de la Virgen de los Ángeles, que este año iban a ser mandados por los manijeros Juan Medina Muñoz y Ángel Flores, respectivamente.

Por tanto, el convento de Madre de Dios de los reverendos padres franciscanos no abrió finalmente sus puertas para resarcir el amargo regusto que ha dejado esta Semana Santa a los amantes de las cofradías y la santería debido al nefasto tiempo que ha jalonado los días grandes de Lucena.

El tiempo impidió en Pozoblanco la salida de Santa Catalina de Jesús Resucitado y María Santísima de Luna. La insistente lluvia que cayó en la ciudad hizo que no se albergara ninguna esperanza desde primera hora de la mañana. Era la estación de penitencia que cerraba la Semana Santa del 2013, en la que de las 11 hermandades que iban a realizar su estación de penitencia, sólo seis han podido hacerlo, aunque refugiándose del agua o recortando su itinerario.

Las previsiones se cumplieron en Baena y los cofrades no celebraron el advenimiento de Cristo. Los judíos de la colanegra no pudieron agotar sus últimas fuerzas tocando al Cristo Resucitado, a María Magdalena y a Nuestra Señora del Rosario. A pesar de la suspensión, las distintas hermandades quisieron homenajear a sus preciosas tallas, arregladas y dispuestas para su lucimiento, y en el interior de la iglesia de Guadalupe fueron vitoreadas, aplaudidas y mecidas al son de las marchas de la centuria romana de esta Real Archicofradía. Otro año será.

Tampoco pudo ser en Montoro. La Cofradía del Santísimo Cristo de la Resurrección tuvo que quedarse en la ermita de la Virgen de Gracia ante el panorama de previsión de lluvia. Tampoco desfilaron las imágenes del Cristo Resucitado, Las Tres Marías y Nuestra Señora de la Paz de Montilla.

En Palma del Río, la certeza casi absoluta de que el Domingo de Resurrección estaría pasado por agua hizo que la hermandad del Señor Resucitado asumiera con resignación que, tras 22 años de existencia y 18 saliendo en procesión, esta sería la primera vez que no realizarían su recorrido penitencial. A las 09:30 estaba prevista la salida desde la Iglesia de Santo Domingo, pero el mal tiempo hizo que los hermanos cofrades optaran por rezar un rosario a puerta cerrada para conmemorar la resurrección del Señor. A partir de las 11:30 el templo abrió al público. El paso del Señor Resucitado estrena dos candelabros arbóreos después de que los hermanos hubieran finalizado su restauración.

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