La Agrupación destaca la mejora de la movilidad y seguridad en la carrera oficial

  • Concluyen los días procesiones con la única ausencia en las calles de la Borriquita y los Dolores

  • Grandes estrenos y calles abarrotadas son las claves de estas jornadas

Se acabó. La Semana Santa 2018 cerró ayer unos días grandes con la salida del hermandad del Resucitado de Santa Marina, que pudo hacer al completo y con un magnífico tiempo su estación de penitencia. Hace apenas una semana, el Domingo de Ramos, no comenzaba de la mejor manera, ya que lo hacía con una lluvia que impedía la salida de la cofradía de la Entrada Triunfal (La Borriquita). A partir de ahí, todo fue mejorando. Ahora lo que toca es hacer balance y si los hosteleros y hoteleros ya han dicho que están contentos con los resultados -siempre con margen de mejora-, las cofradías también están satisfechas. Así lo afirmó ayer a el Día el presidente de la Agrupación de Hermandades y Cofradías cordobesas, Francisco Gómez Sanmiguel, quien entiende que la carrera oficial -que por segundo año consecutivo se ha instalado en el entorno de la Mezquita-Catedral y en el interior del templo- "ha mejorado en todos los sentidos".

Por lo tanto, el balance de las agrupaciones es positivo en general, pero mucho mejor que el año pasado en particular, si se atienden en este caso a los pormenores de la carrera oficial. La polémica suscitada por el traslado que ya surgió el año pasado no se ha marchado durante el actual, y han sido sobre todo los vecinos del Casco Histórico los que han exigido en más de una ocasión que era necesario sentarse y hablar de las molestias que todo esto puede generar. Parece que para las cofradías ese debate está superado y Gómez Sanmiguel detalló que la carrera oficial ha mejorado con respecto a la del año pasado en muchos aspectos, entre ellos en la seguridad, en la accesibilidad, en la movilidad y también en la visibilidad.

El cambio más sustancial introducido este año para este recorrido ha sido el de dejar libre paso peatonal por el Puente Romano, Ronda de Isasa, calle Torrijos y Magistral González Francés. Esto ha supuesto mejoras en los pasos, pero también la imposibilidad, como ya ocurría el año pasado, de quedarse parado en esos lugares a fin de no ocasionar problemas de seguridad.

Un elemento también novedoso y que ha sido cuestionado ha sido la instalación de vallas en altura a la altura del palquillo de carrera oficial que está situado en su inicio, esto es, en la Puerta del Puente. Las quejas han llovido a la Agrupación y también al Ayuntamiento por instalar estas vallas que entorpecen por completo la visión de las procesiones. Gómez Sanmiguel respondió a estas críticas y aseguró que son un "elemento de seguridad" que evita que las personas se estacionen en estos puntos que son, añadió, "vías de evacuación". "Si estas zonas se colapsan dejan de cumplir su función", insistió el presidente de las cofradías.

Con ello, y teniendo en cuenta que los incidentes atendidos por los servicios de urgencias han caído casi un 57% con respecto al año pasado, Gómez Sanmiguel calificó esta Semana Santa recién terminada como "espléndida", aunque, eso sí, apostilló, "con la espinita" que han dejado la Borriquita y los Dolores por no hacer su estación de penitencia dadas las inclemencias meteorológicas. Otro tema que ha causado conflicto y que también tiene que ver con la lluvia ha sido el hecho de que la Buena Muerte no comunicara a la Agrupación que iba a variar su recorrido tras salir de la Catedral para evitar mojarse. Sobre esto, Gómez Sanmiguel prefirió no pronunciarse aunque sí dijo que es "un tema interno" el cual se tendrá que hablar "para ver la postura", y añadió que "lo importante es que no se mojó".

Así ha concluido una Semana Santa casi perfecta que se ha caracterizado por una inestabilidad meteorológica que finalmente sólo afectó a la decisión de dos hermandades, y que también ha sido una de las más multitudinarias que se recuerdan. En este sentido, la cercanía con el comienzo de la primavera ha hecho que el inicio de la Pasión fuera algo más frío de lo habitual. El Domingo de Ramos arrancó con lluvia, lo que impidió la salida de la Borriquita, aunque la tarde salió al completo, eso sí, con unos 45 minutos de retraso. A partir de aquí, el sol se fue convirtiendo poco a poco en el gran protagonista dejando estampas de mucha luz y temperaturas cada vez más agradables. Todo esto sucedió hasta el Viernes Santo, cuando las lluvias volvieron haciendo que algunas cofradías tuvieran que recortar su recorrido y provocando la suspensión de la estación de penitencia de los Dolores, una de las hermandades más queridas por los cordobeses y también una de las que aglutinan a un mayor número de hermanos.

Pese a esa espinita que se ha quedado clavada y que se espera que pueda sacarse la próxima Semana Santa, también está el hecho de que se han vivido momentos históricos. El más importante ha sido, quizá, la salida por primera vez en Martes Santo de la Virgen de la Salud, de la hermandad de la Agonía. Lo hacía con un palio rojo bordado en oro y algunos enseres prestados por otras hermandades con el objetivo de ir acumulando mayor patrimonio. La lejanía de su templo con la carrera oficial, la agrupación es del barrio del Naranjo, hizo que la Agonía saliera un año más de la Mezquita-Catedral. Así, la Virgen de la Salud salió detrás del Cristo y lo hizo bajo los sones del himno de Andalucía, un rara avis en la Semana Santa cordobesa, donde siempre se toca la Marcha Real, y que sí está presente en otros puntos de la Pasión andaluza. El Caído de San Cayetano también estrenó un renovado e imponente paso y la Virgen de la Trinidad, de la hermandad de la Santa Faz, salió con un nuevo palio de terciopelo azul suave. Estrenos que engrandecen a la Semana Santa cordobesa que ya cuenta los días que quedan para la del año que viene.

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