Puerto del Calatraveño

El villancico de los niños de la lotería

  • La Junta de Andalucía repartirá 27,7 millones de euros entre los ayuntamientos cordobeses de manera casi inminente para proyectos de obras que supongan la contratación de desempleados

Llega la Navidad, con sabor de mazapán, de turrón, de mieles y de pan. Vamos a celebrar, la familia en el hogar, nuestra Nochebuena una vez más. Con nueces, peladillas y un poquito de champagne; cantando una canción que diga con mucha humildad, que aquí cuatro del gobierno de la Junta de Andalucía pedimos a la humanidad que reine la Paz... Y como cada Navidad, fieles a su cita, los niños de San Ildefonso, gracias al espíritu del alopécico vestido de negro y a su golpe de soplo, vuelven a repartir ilusión en forma de dinero -que no hace la felicidad, pero que la acompaña en tiempos de vacas anoréxicas-.

"Cuarenta mil setecieeentos cuarenta y seiiis [los habitantes que tiene Lucena], un millón ciento ochenta y dos mil eurooos [los que les corresponden en fondos para el empleo de la Junta]", cantan Isabelita y Paquito bola en mano anunciando el Gordo de ese sorteo del que tienen billete todos los ayuntamientos de Córdoba sin necesidad de haber jugado.

"Mil trescientos cincuenta y seis [los vecinos de Villaralto], doscientos cuarenta mil eurooos [los que percibirá su ayuntamiento]", gritan, también bola en alto en mano, Paquito e Isabelita contentos al haber dado otro gran premio, mientras que el alcalde de esa localidad [Manuel Gómez] está más que convencido de que tan sólo le ha tocado la pedrea.

Y es que está claro que nunca llueve a gusto de todos, aunque el propio Papá Noel Griñán venga a explicártelo en primera persona enviado por el repartidor de ilusiones. ¿Quién no ha estado esperando por estas fechas el scalextric toda su vida para que luego el regalo se quede en un simple balón? "Oye Papá Noel, que a los ayuntamientos de al lado les ha tocado más dinero que a mí cuando llevan poco más o menos el mismo número [de habitantes] sellado en el boleto y las mismas terminaciones", le asevera el bueno del alcalde de Villaralto como pequeño tamborilero ropopompón. "Sí, pero no coinciden las cifras [de parados] y eso también cuenta en el bombo", le responde como una bala el hombre de la barba blanca encargado de cuadrar las cuentas del alopécico de la Lotería.

Campana sobre campana, y sobre campana una, asómate a la ventana de la Diputación y verás al niño [Paquito] repartiendo fortuna. Para cobrar ese Gordo, pedrea o lo que los alcaldes crean, Papá Noel ha dejado claro a los afortunados de los que dependen menos de 20.000 vecinos que deberán mostrar sus proyectos de buena voluntad de dar trabajo a parados en la casa de Paquito.

Campana sobre campana, y sobre campana dos, asómate a la ventana de la Gobernación y veras a Isabelita repartiendo ilusión. El también llamado Santa Claus ha insistido a aquellos otros que tienen a su cargo a más de 20.000 vecinos que pueden elegir entre presentar esos proyectos de buena voluntad en la casa del niño o en la de la niña. Sea donde sea, deberá ser antes del 28 de febrero, fum, fum, fum.

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