Las últimas lluvias aumentan el nivel de los pantanos en casi un 5%

  • La Confederación Hidrográfica registra la entrada de unos 85 hectómetros cúbicos de agua, aunque insiste en que la situación de sequía sigue siendo grave

Los casi 140 litros por metro cuadrado de media que se precipitaron por la provincia durante las últimas lluvias se están traduciendo en un ligero aumento de la reserva de unos pantanos que habían entrado en una fase crítica de sequía. De momento, las escorrentías de los ríos y arroyos cordobeses han portado hasta los embalses con su cabecera en la provincia unos 85 hectómetros cúbicos de agua, que se traduce en cerca de un 5% de la reserva total de las presas cordobesas.

Según informó ayer el ingeniero jefe de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) en Córdoba, Antonio Ramón Guinea, "seguimos reteniendo cantidades muy bajas de agua", pero lo que llovió durante la pasada semana "algo es".

En concreto, el agua que retienen los pantanos cordobeses supera ya los 900 hectómetros cúbicos, cuando hace sólo una semana estaban en 819 hectómetros. Esta cifra supone que están al 38% de su capacidad. Sin embargo, este porcentaje sigue siendo inferior al de hace justo un año -cuando ya se hablaba de sequía-, que se fijaba en un 44% y que se traducía en cerca de 1.100 hectómetros cúbicos de agua.

Precisamente por ello, Antonio Ramón Guinea insistió en que "la situación sigue siendo complicada", sobre todo para los regadíos, que siguen sin tener garantizado el suministro para los riegos de verano. El gran problema al que se enfrentan los agricultores de las zonas regables de Córdoba es que en la zona alta de la Cuenca del Guadalquivir la lluvia sí que ha sido insuficiente. El ingeniero jefe de la CHG destacó que "los pantanos de Jaén y Granada, que son los que abastecen a nuestra importantísima regulación general, el nivel apenas ha aumentado un 1%".

Sin embargo, las lluvias sí que han ayudado a garantizar el abastecimiento a los municipios, que comenzaba a peligrar en algunas zonas. Así, la situación en Córdoba capital roza la excelencia. Sus tres presas de abastecimiento han comenzado a retener grandes cantidades de agua, sobre todo el pantano del Guadalmellato, que supera ya el 70% de su capacidad. Mientras, la presa de Guadanuño, que abastece a la barriada periférica de Cerro Muriano y a la base militar del Euroejército, supera el 90%, es decir, técnicamente está llena. Algo peor están las cosas en San Rafael de Navallana, que a pesar de todo está por encima del 40% de su capacidad. Antonio Ramón Guinea insistió en que el abastecimiento está garantizado para la totalidad de la población cordobesa, "salvo un par de manchitas en el término municipal de Baena".

Ahora bien, la Confederación espera que la situación mejore sí como está previsto la lluvia vuelva en los próximos días. Según los últimos datos de la Agencia Estatal de Meteorología, una nueva borrasca entrará a partir del jueves en la provincia. Ese mismo día, la lluvia puede ser débil. Sin embargo, las precipitaciones podrían cobrar fuerza a partir del viernes y sobre todo el jueves, donde la probabilidad de que llueva en Córdoba es del 100%. "Ahora el terreno está mojado y las escorrentías pueden ser mucho mayores", explicó Antonio Ramón Guinea. En el temporal de agua de la pasada semana, las escorrentías fueron importantes pero no tanto como se esperaban, ya que el terreno había comenzado a sufrir estrés hídrico. Es decir, fue necesaria mucha agua para que corrieran los arroyos.

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