Los regantes piden el retraso de la Comisión de Desembalse a la espera de nuevas lluvias

  • Feragua asegura que sólo un diluvio evitaría las restricciones

El secretario general de la Federación de Comunidades de Regantes de Andalucía (Feragua), Pedro Parias, señaló ayer que si llueve interesara retrasar la Comisión de Desembalse de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG), ya que "así los regantes tendrían una información completa sobre la cantidad de agua disponible".

Parias indicó que la primera quincena de mayo sería "una buena fecha" para que se celebre una nueva reunión de la Comisión de Desembalse y precisó que existe previsión de precipitaciones para los próximos días, lo que supondría que "las necesidades de agua de los regantes serán menores" a las actuales.

"Los regantes quieren saber con el agua que cuentan y de qué manera van a poder contar con ella, si habrá cortes, si será continua y si habrá para el riego de los árboles frutales en septiembre", subrayó. En este sentido, Pedro Parias detalló que Feragua ha pedido reservar agua para las zonas regables con arboleda -olivar, cítricos y frutales- para finales de agosto y principios de septiembre "si los regantes no han gastado antes su cuota de agua".

En cuanto a la situación actual, el secretario general de la Federación de Regantes Andaluzas informó de que habrá restricciones "a no ser que caiga el diluvio universal" al estar el nivel de agua embalsada en un 20 ó 25% menos de lo que sería una situación hidrográfica normal. Esto, según explicó, "afecta a la economía de las explotaciones, hace que desciendan las producciones agrícolas y provoca el descenso del porcentaje de siembra" de los cultivos de regadío.

Además, Pedro Parias apuntó que es el tercer año con restricciones en la Cuenca del Guadalquivir y "las explotaciones tienen un límite y algunas presenta una economía muy erosionada".

Por último, recordó que el problema nace de que el número de superficie dedicado al regadío en Andalucía ha crecido en los últimos años, lo que hace que "el agua a repartir entre todos sea menor y afecte al regadío que ya estaba asentado".

En Córdoba, los casi 140 litros por metro cuadrado de media que se precipitaron durante las últimas lluvias se están traduciendo en un ligero aumento de la reserva de unos pantanos. En concreto, el agua que retienen los pantanos cordobeses supera ya los 900 hectómetros cúbicos, cuando hace sólo una semana estaban en 819 hectómetros. Esta cifra supone que están al 38% de su capacidad. Este porcentaje sigue siendo inferior al de hace justo un año, que se fijaba en un 44%.

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