Autovía de Málaga

El puente de Benamejí es ya el único escollo para acabar la A-45

  • Sin actos oficiales ni protocolos se puso ayer en servicio la Variante de Encinas Reales, un tramo de cuatro kilómetros que acerca aún más Córdoba y Málaga al eliminar las habituales retenciones en la travesía

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Sobre las 17.30 de ayer, la travesía de Encinas Reales dejó de ser un problema para las conductores que realizan el camino entre Málaga y Córdoba. La apertura a esa hora de la tarde de un nuevo tramo de la autovía entre las dos ciudades andaluzas -la Variante encinarrealense- no sólo supone la eliminación del cuello de botella más importante de todo el trazado, sino que convierte al único de los diez tramos de la carretera que todavía está en obras -el del nuevo puente sobre el río Genil a su paso por Benamejí- en el último escollo para realizar el camino entre Córdoba y la Costa del Sol por una autovía. Son algo más de 11 kilómetros que se seguirán realizando por la N-331.

Además, vista la experiencia de otros tramos, nadie en el Ministerio de Fomento se atreve a aventurar cuándo se pondrá en servicio el trayecto pendiente, que se adjudicó en su día por 37,7 millones de euros. El propio subdelegado del Gobierno, Jesús María Ruiz, comentó sobre el recorrido entre Encinas Reales y Benamejí que "es muy difícil dar fechas. Yo prefiero que las fechas se adelanten incluso sobre las dificultades", dijo Ruiz, quien añadió que "el puente es una estructura muy compleja que ha sido objeto de cualificaciones porque tiene un tamaño enorme y es un terreno muy complicado". También apuntó que "dicen los técnicos que este tipo de obras hasta que no se ponen en marcha no se pueden prever. También hay que ser prudentes porque en cualquier momento puede surgir un incidente. Ojalá que no, para que se vaya avanzando lo más rápidamente posible".

En cuanto a la Variante de Encinas Reales, Fomento la puso en servicio en dos fases. Sobre las 12:30, los operarios de la empresa constructora habían despejado ya los dos carriles de la A-45 en dirección a Córdoba y permitieron el paso de vehículos si más dilaciones. Más complicada fue la apertura de la vía en dirección a Málaga. Con un sofocante calor -37 grados-, más de una veintena de empleados aceleró el ritmo de trabajo para ultimar los accesos a la variante y facilitar el recorrido de los coches. Finalmente, a las 17:30 los dos sentidos del tráfico estaban ya en uso en el tramo, sin actos, ni protocolos, ni corte de cinta por parte de las autoridades.

"Es una buena noticia porque esa travesía significa algo más que cuatro kilómetros de autovía, significa de verdad acortar el tiempo, que pase a la historia la distancia que había entre Málaga y Córdoba", sentenció Jesús María Ruiz. El subdelegado agradeció la colaboración de los vecinos de Encinas Reales, principalmente la del alcalde, Gabriel González (PSOE), sobre todo "por el dispositivo entre Guardia Civil y Policía Local para intentar que esas retenciones fueran lo menos posible, y eso se ha conseguido. Ahora ha llegado el momento de dedicarles a ellos esta alegría". "Hoy estamos más cerca de Málaga y Málaga también tiene mejores condiciones para llegar a Córdoba", señaló Ruiz.

El alcalde de Encinas Reales reconoció el "alivio" que supone la apertura de variante para los conductores, "pero también para los vecinos, que han demostrado su paciencia durante esos días fastidiosos de atascos en la travesía", dijo el regidor.

La Variante de Encinas Reales ha supuesto una inversión pública de 14,5 millones de euros y ha sufrido varias modificaciones de proyecto debido a problemas geológicos y deslizamiento de taludes, que se han ido solventando con no pocas dificultades. De hecho, la carretera se ha puesto en servicio cuatro años y casi cuatro meses después de que el Ministerio de Fomento licitara la actuación, allá por marzo de 2004.

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