palma del río

La industria alimentaria se abre a nuevos productos para celíacos

  • El elevado precio de los alimentos sigue siendo el gran handicap para los alérgicos

Un estand de embutidos para celíacos. Un estand de embutidos para celíacos.

Un estand de embutidos para celíacos. / r. morales

Las II Jornadas Educativas sobre Celiaquía han servido a las personas celíacas para conocer las últimas tendencias en alimentos específicos a la hora de atender sus necesidades, todo ello gracias a la segunda edición de unas jornadas que se desarrollaron ayer en la localidad y que mostraron la apertura de la industria alimentaria a este tipo de productos. La cita albergó 14 stands -un 55% más que en la vez anterior- donde se plasmaron productos elaborados para quienes padecen dicho problema alimenticio, una iniciativa organizada por la marca palmeña Poppins Events. "Estamos muy contentos, la afluencia de publico se nota, ha superado todas nuestras expectativas", admitió una de las responsables de la organización, Elena Quiles. Por segundo año consecutivo, esta muestra ha reunido a familias llegadas desde toda la provincia de Córdoba o ciudades como Sevilla y Jaén, "la verdad es que vienen todos alucinados sobre todo por la gran oferta que hay de postres y dulces sin gluten. Hay personas que no son celíacas, los están probando y dicen que son geniales", comentó. Durante la mañana, en la Oficina de Turismo se sucedieron conferencias como la de Ricardo Nafría, que ofreció la conferencia Sin gluten, pero sin miedo a viajar, donde explicó "cómo motivarnos a la hora de viajar siendo celíacos, no quedarnos en casa", desgranó. Y es que, las personas alérgicas la gluten deben planificar dónde comer cuando viajan y ello "requiere un sobre esfuerzo", aclaró Nafría. Este influencer madrileño asegura que el cambio de la industria en torno a este tema es "brutal"; antes no todas las marcas ponían el indicativo: sin gluten. En cambio, ahora la mayoría contiene este distintivo e incluso sirve como aspecto positivo para el producto.

En la feria, los visitantes pudieron comprobar la variedad de alimentos elaborados acorde a los requisitos que necesitan este grupo de población. Un amplio abanico para llevarse a la boca compuesto por embutidos, panes, pasta, galletas, pasteles o leche de avena, e incluso cervezas, entre otros. Sin embargo, el hándicap en este para los consumidores esta en los precios, todavía más caros que los habituales; por ejemplo, la pasta hace años costaba cuatro euros mientras que en la actualidad puede rondar 1,8 euros o los tres euros por un kilo de harina.

"No hay ningún evento que englobe la conferencia por la mañana, la divulgación, lo que es darle visión y la problemática que tiene un celíaco día a día, y lo que se encuentra un celíaco para viajar o comer. Y juntarlo con las jornadas, digamos entre comillas, gastronómicas", defendió Elena Quiles.

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