Santaella

Nueve décadas de verde y rojo

  • El Grupo de San Juan Evangelista procesiona a su titular con motivo del 90 aniversario de la talla

Un momento de la procesión de San Juan Evangelista. Un momento de la procesión de San Juan Evangelista.

Un momento de la procesión de San Juan Evangelista. / Cristóbal Río

Santaella cuenta con una tradición semanasantera de siglos. Así lo atestiguan hermandades de renombre como las del Cristo de la Vera Cruz o Cristo Amarrado a la Columna, entre otras. Sin embargo, la historia más reciente de la Semana Santa de esta localidad de la Campiña no se explica sin su denominados grupos -que funcionan con plena autonomía al igual que cualquier otra cofradía-, entre los que se encuentra el de San Juan Evangelista. Ayer fue un día diferente para esta corporación, que celebró el 90 aniversario de la llegada al municipio de la talla del santo, procedente de Vitoria junto a las imágenes de María Magdalena y María Verónica. Por ello, el Barrio Bajo lució el verde y rojo -colores tradicionales de las vestimentas de la hermandad- con motivo de esta efemérides.

Tras la misa en la parroquia de la Asunción -catedral de la Campiña- la banda de cornetas y tambores marcó el inicio del recorrido procesional, que discurrió por la calle Iglesia hasta el Arco de la Villa y llegar a la Plaza Mayor, desde donde de nuevo el paso giró hacia el Barrio Bajo. Los sanjuaneros -conocidos popularmente como los lagartos- acompañaron a la imagen en este itinerario extraordinario, que coincidió precisamente con la celebración del día de San Juan Evangelista. Como explicó el presidente del Grupo, Ángel López, "la imagen se encargó en 1926, pero llegó al pueblo en 1927, por lo que no queríamos perder la ocasión para recordar esa fecha". Añadió que este acto será un preámbulo para la celebración en 2018 del 70 aniversario de la fundación de la hermandad, que surgió por inquietud de los jóvenes de Acción Católica. Y esa nota distintiva, la de la juventud, sigue vigente en la cofradía, que cuenta con 335 hermanos, de los que más de la mitad son menores. Esa peculiaridad es la que ha llevado a San Juan a erigirse en uno de los grupos más singulares de la localidad. Como dicen los hermanos veteranos, "aquí hay lagartos para rato".

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios