PUERTO DEL CALATRAVEÑO

Regreso al Futuro III

  • El Ayuntamiento de Peñarroya-Pueblonuevo va a poner en marcha un tren turístico de viajeros con locomotora a vapor que recorrerá el Guadiato con un patrimonio industrial restaurado

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Año 2011. Puli(do) McFly, Doc Juan Emmett L. Torres y Luisa Clara Ruiz Clayton suben a bordo de un convoy tirado por la locomotora número 1 de la antigua Societé Houillére et Métallurgique de Belmez, restaurada y convertida en el alma del Tren Turístico de El Guadiato.

Como si del De Lorean de Doc se tratara, la máquina, construida en 1884, les traslada –mientras avanza por los raíles de la línea férrea que discurre entre Almorchón (Badajoz) y Puente Nuevo– a aquellos tiempos en los que la cuenca minera del Guadiato era uno de los motores económicos más importantes de Córdoba y de España. Viajan en el tiempo a una época en la que la Sociedad Minera y Metalúrgica de Peñarroya convirtió al municipio que le dio nombre en poco menos que una gran ciudad, cuyo desarrollo parió un macrobarrio donde se instalaron los promotores franceses explotadores de las minas y que acabó siendo llamado Pueblonuevo.

Los tres se quedan ojo y boquiabiertos cuando contemplan la impresionante arquitectura que atesora el Cerco Industrial y las calles repletas de agricultores y ganaderos, llegados incluso de localidades de la vecina comarca de Los Pedroches y de la pacense La Serena, comerciando con sus productos a grito pelado.

Sin perder detalle, miran para un lado y el otro del exterior de los también rejuvenecidos coches de tercera clase de madera divisando todo un renacido patrimonio que vino al mundo con la mina y que se fue paulatinamente deteriorando o perdiendo a cuentagotas con el también paulatino cierre de las explotaciones.

El jovencito socialista, el alegre doctor del pelo blanco –que delega tanto en el turismo– y la dama protagonista de la película saben, no obstante, que ese asombro será mayor cuando monten en la locomotora con espíritu de De Lorean unos años después. Entonces, el regreso al pasado se extenderá a todos los pueblos de la cuenca minera a través de visiones de postales añejas de olor a carbón quemado. Ese tren de aspecto parecido al Orient Express que describió al detalle Agatha Christie –sin tanto lujo económico como ese convoy que desde 1883 unía París con Estambul, pero sí con un importantísimo valor sentimental– recogerá entonces a los viajeros en Puertollano (Ciudad Real) y los podrá llevar –vía Valle del Guadiato– hasta Córdoba, con 19 estaciones donde hacer escala para que los más aventureros puedan contemplar y disfrutar de un patrimonio industrial que estaba más que condenado al irremediable olvido.

Tanto disfrutan Puli(do) McFlay, Doc Torres y Luisa Clayton de ese regreso al pasado que se les olvida aquello de aprovechar el rayo que tiene que caer sobre la torre del reloj a una hora determinada para provocar una descarga eléctrica justo en la antena del De Lorean y que toda esa fórmula de ciencia-ficción acabe llevándoles al presente como presidente de la Diputación, delegado provincial de Turismo y alcaldesa de Peñarroya-Pueblonuevo. Total, deberán pensar que hay que aprovechar al máximo los viajes a lo Orient Express. Pero eso sí, en un Guadiatent Express sin asesinatos.

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