Palmanaranja cerrará la campaña con una producción de 275.000 toneladas

  • Las ventas de cítricos han llegado hasta los 124 millones de euros este año debido a que los precios de aquellas variedades más tardías -navelate y valencialate- han estado por encima de lo previsto

Las pesimistas previsiones que pesaban sobre el sector de los cítricos en la Vega del Guadalquivir han quedado en nada. Así se desprende del análisis de la campaña que ha realizado la sociedad Palmanaranja, que aglutina a la mayoría de productores de la comarca. Esta asociación profesional ha producido en esta campaña 275.000 toneladas de naranjas, muy por encima de las 240.000 del año pasado -un 14,5% más- y del aforo de entidades públicas y privadas que vaticinaban un sensible descenso de las cosecha que incluso podría llegar hasta el 20% en la provincia cordobesa.

Este importante crecimiento se ha traducido también en un aumento de las ventas, que han superado los 124 millones de euros, según el presidente de Palmanaranja, Álvaro Zamora, lo que supone una subida de casi el 15% respecto al año pasado, cuando por este concepto se generaron 108 millones de euros.

Otro dato que avala la importancia de este sector agrícola en la comarca de la Vega es el empleo. Así, y siempre según Palmanaranja, tanto en campo como en almacén se ha llegado este año a los 600.000 jornales. En general, el balance que hace la patronal es muy positivo, si bien destaca una subida de los precios de venta en las variedades más tardías, que ha conllevado uno de los mejores finales de campaña que se recuerda. Esas variedades tardías son las denominadas navelate y valencialate. A ello se unen las nuevas hectáreas de frutales que han entrado en producción y que contrarrestan los problemas climatológicos que hayan sufrido otras explotaciones más tradicionales de la comarca cordobesa.

Álvaro Zamora también señaló que el sector está pasando por un momento de incertidumbre por la reforma de la Organización Común de Mercado (OCM), pero que todavía no se ha llegado a notar, "por lo que estamos en un momento de estabilidad sin atrevernos a hacer muchos cambios". Por otro lado, en el terreno de la exportación destacó países como Alemania, Reino Unido, Francia o República Checa, aunque "hay mercados potenciales muy interesantes para abordar en un futuro, como la India o China".

En cuanto a las previsiones para la futura campaña, el clima y las últimas lluvias han hecho que los árboles hayan producido una floración "espectacular, por lo que si todo va bien, tendremos una campaña 2008-2009 muy buena", comentó el presidente de Palmanaranja.

Esta asociación de productores cuenta en la actualidad con 12 socios y alrededor de 12.000 hectáreas de suelo en explotación, lo que la ha convertido en uno de los principales referentes en cítricos de la Vega del Guadalquivir. Uno de los proyectos en los que está inmersa de cara al futuro es en la puesta en marcha de la Indicación Geográfica Protegida (IGP) Naranjas del Valle del Guadalquivir. Esta iniciativa pretende conseguir un distintivo de calidad para los cítricos de la zona, aunque se extendería a otras provincias. El proceso pasa en estos momentos por un estudio justificativo de la reputación de estos cítricos y, según las predicciones que han venido realizando los promotores de la idea, estará en funcionamiento en unos dos años.

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