Provincia

El Obispado aplicará la norma canónica al cura condenado

El sacerdote, tras declarar en el Juzgado de Pozoblanco. El sacerdote, tras declarar en el Juzgado de Pozoblanco.

El sacerdote, tras declarar en el Juzgado de Pozoblanco. / sánchez ruiz

Después de que el Tribunal Supremo (TS) haya confirmado la pena impuesta por la Sección Segunda de la Audiencia de Córdoba de cinco años y un día de cárcel al sacerdote I.M.V., tras la supuesta comisión de un delito continuado de abusos sexuales a una niña de diez años, que era monaguilla en la localidad cordobesa de Villanueva del Duque, el Obispado de Córdoba anunció ayer que "seguirá colaborando plenamente con la justicia civil, cumpliendo escrupulosamente el procedimiento previsto para estos casos por la disciplina canónica". Así lo indicó en un comunicado difundido por el Obispado una vez hecha pública la referida sentencia del Tribunal Supremo que condena a I.M.V., de unos 50 años de edad y que fue trasladado al municipio cordobés de Espiel tras estos hechos.

El Obispado aseguró que "acata y respeta las decisiones de los tribunales", y señala que "seguirá colaborando plenamente con la justicia civil cumpliendo escrupulosamente el procedimiento previsto para estos casos por la disciplina canónica, protegiendo en todo momento a las posibles víctimas".

Cabe recordar que, en su momento, el párroco se declaró inocente ante los jueces, de modo que negó los hechos y manifestó que no entendía el motivo por el que se llegaba a enjuiciar este caso, según apuntaron fuentes judiciales. El cura fue denunciado por los padres de la menor en abril de 2015 ante la Guardia Civil, que detuvo al sacerdote, que sólo llevaba tres años ejerciendo en dicha zona norte de la provincia cordobesa.

Según recogía la calificación inicial del Ministerio Público, el sacerdote adquirió "una buena relación" con la familia, como consecuencia del ejercicio de su ministerio en distintas parroquias de la zona, "llegando en alguna ocasión a comer en casa de los mismos y pasar cierto tiempo en su compañía y de las hijas menores de la familia".

Debido a esa "buena relación", aproximadamente desde el mes de enero de 2015, una de las hijas de la citada familia de diez años de edad, comenzó a ayudar como monaguillo al párroco. En el marco de dicha relación, "en ocasiones la menor se quedaba a solas con el acusado en la sacristía de las respectivas parroquias, llegando incluso a acompañarlo en alguna ocasión en el vehículo particular", según relata el fiscal.

En fecha no concretada, alrededor del mes de enero de 2015, y hasta el día 24 de abril de 2015, supuestamente aprovechando la relación de superioridad que tenía sobre la menor, "no solo por la edad, sino también por la estrecha relación que tenía con sus padres, y sobre todo del hecho de ser también sacerdote al que ayudaba como monaguilla", se produjeron diversas situaciones en las que el procesado presuntamente le realizaba tocamientos, "con intención de satisfacer sus deseos sexuales".

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios