La Colada está al 10% de su capacidad al año y medio de su puesta en carga

  • El ingeniero Daniel García-Lorenzana destaca que la sociedad estatal Hidroguadiana no ha tenido suerte con las avenidas de agua · El líquido almacenado alcanza ya el 56% de la altura de la presa

El embalse de La Colada -construido entre los términos municipales de Belalcázar, El Viso e Hinojosa del Duque- está al 10% de su capacidad tras año y medio del inicio de su puesta en carga y con el agua al 56% de la altura de la presa, detalló el ingeniero Daniel García-Lorenzana en la reciente reunión que el Comité Nacional de Grandes Presas celebró en Córdoba. "No hemos tenido suerte con las avenidas y es que echamos de menos desagües de fondo adecuados para cumplir con los plazos", insistió el ingeniero. De esta manera, aún quedan unos dos años para que esa operación de puesta en carga se complete.

Tal y como recordó García-Lorenzana, la inyección de las juntas y el desvió del río se realizó en la primavera del 2006, "iniciándose la puesta en carga en mayo de 2007", una vez realizado su plan de emergencia y realizada su implantación. Fuentes de la sociedad estatal Hidroguadiana -responsable de la construcción del embalse- ya apuntaron a El Día que "como es un proceso que depende de los aportes hídricos naturales y el año transcurrido ha sido especialmente seco, serán necesarios dos años más para completar la puesta en carga, suponiendo una pluviometría normal". En el momento de la puesta en carga se hizo una previsión de la evolución del nivel de embalse y se establecieron cinco escalones a distintos niveles, dividiendo aproximadamente en cinco partes la altura total desde el cimiento de la presa hasta el nivel máximo situado en el aliviadero. De esta forma, se permite la observación continua del comportamiento del pantano y su entonces cimentación, explicaron desde Hidroguadiana.

Del mismo modo, también se está analizando permanentemente "el máximo ritmo recomendable en las variaciones de nivel, teniendo un control exhaustivo de las velocidades ascensionales de la lámina de agua". Otro de los aspectos que se está observando y vigilando es el comportamiento de los órganos de desagüe en relación con su capacidad para controlar los niveles. Por tanto, una vez alcanzado el nivel de embalse de cada escalón de carga, se procede al desagüe y se controla en todo momento los caudales y los descensos de la lámina. Durante ese proceso se efectúan una serie de comprobaciones y observaciones en todos los equipos de control de auscultación instalados en la presa, para determinar el óptimo comportamiento de la estructura.

A comienzos del mes de abril se registraron las primeras tormentas, que supusieron las primeras aportaciones significativas desde el inicio del llenado. El nivel de embalse se situaba entonces por encima del primer escalón de puesta en carga, con un volumen de 3,64 hectómetros cúbicos.

Después, con una lluvia acumulada registrada en la estación meteorológica de la presa de 150 litros por metros cuadrados hasta mayo, el nivel de embalse se situó en 4,68 hectómetros, o lo que es lo mismo, en algo más de un 8% de la capacidad total del embalse de La Colada.

La presa se levanta sobre el río Guadamatilla, ocupa 530 hectáreas y posee una capacidad de 58 hectómetros cúbicos. Las obras de esta infraestructura comenzaron en mayo de 2002 tras un largo debate, puesto que Hidroguadiana financia el 85% del coste y el 15% restante corresponde a la Diputación, mientras que la Junta se está haciendo cargo de la construcción de la red secundaria o infraestructuras que deberán llevar el agua hasta los grifos de los municipios de Norte cordobés.

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