Aves, embutidos y escopetas

  • En la muestra conviven empresas de reciente creación como Kakareo con otras habituales como El Canito, hasta un centenar de propuestas

Con un sonoro toque de caracola a cargo del rehalero Antonio Molina quedó ayer inaugurada en el palacio de la Merced la edición número XVIII de Intercaza. La sede de la Diputación de Córdoba cambia de aspecto hasta el domingo: su habitual blancura monacal da paso a los tonos marrones y negros de la indumentaria de los cazadores, mientras que funcionarios y cargos públicos convivirán estos días con aves rapaces y un centenar de animales disecados fruto del trabajo en los talleres de Taxidermia Hermanos Martínez, una empresa de Almodóvar que ha llenado el salón de actos del edificio oficial de elefantes, osos, lobos canadienses y un buen número de ungulados de lucida cornamenta.

Esta exposición es sólo una de las numerosísimas actividades incluidas en el programa de Intercaza, una feria que se esfuerza en echar abajo tópicos y en demostrar que caza y medio ambiente son las dos caras de una misma moneda, amén de la riqueza que genera en los municipios cordobeses esta actividad. Como ejemplo de este tirón, la empresa Kakareo, que participa por primer año en la muestra pese a que aún no ha abierto sus puertas al público. La firma, que ofrece una "gran selección" de material avícola", nace de la pasión de Alejandro Aguilar y su familia por este sector, que confían en convertir en sustente económico. "En Córdoba hay más afición de lo que se piensa. Mucha gente tiene en sus parcelas gallinas, perdices o codornices", comentaba ayer Aguilar. A partir del día 3 de octubre, en su establecimiento de La Torrecilla, los interesados podrán adquirir todo tipo de variedades de gallinas y pollos: "Las hay que ponen huevos de color chocolate y otras, las de raza araucana, de color azul".

También participa por primera vez en Intercaza Scottish Breaks, una empresa de Perth que intenta abrir mercado en España, como ayer explicó su responsable, Peter Breaks. Ataviado con el kilt tradicional de su tierra, Breaks invitó a los asistentes a visitar Escocia, donde puede practicarse la caza mayor y menor. "El mercado mayoritario es francés y británico, pero intentamos abrir puertas en España", explicó.

Quienes sí han estado en todas las ediciones de Intercaza son las responsables de El Canito, una empresa de Villaviciosa especializada en la producción artesanal de embutidos de carne de caza. En el año 2000 esta firma familiar inauguró fábrica, y ahora exportan sus productos por toda Europa, recordaba ayer una de las responsables del negocio, María José Cano. Los embutidos y chorizos de venado, cerdo o jabalí activaban las papilas gustativas de los asistentes a la hora del aperitivo. Otros habituales en Intercaza son las armerías Millán, de Córdoba, y Hermanos García Ruiz, de Palma del Río, que comparten expositor, donde los aficionados pueden interesarse por las últimas novedades en escopetas y rifles.

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