Existe cierta especie política que nunca está en peligro de extinción, que cielos y tierra pasarán, pero ellos nunca pasarán, siempre los recolocarán. Son palabras de mi madre, una octogenaria que, como ella dice, está de vuelta de esos políticos que viven en su propio mundo de Yupi, "como la señora Celia Villalobos, esa que ahora dice que las pensiones sí que parece que están en peligro de extinción", me decía hace unos días después de tragarse atónita en televisión unas declaraciones de la que fuera expresidenta del Congreso de los Diputados sobre "las pagas". "¿Cómo es posible que en 2011 yo cobrara una pensión de 600 y algo euros y ahora cobre una pensión de 600 y menos euros mientras que hay muchos políticos que nos han robado y roban a todos?", me preguntaba mientras contemplaba en el telediario de turno el juicio de la trama Gurtel. "A este paso van a conseguir que acabe votando a los de Podemos", repetía una y otra vez indignada.

Es para indignarse y más aún después de las profecías que sobre el asunto vertió quien es ahora la presidenta de la comisión de la que dependen las pensiones, la Comisión del Pacto de Toledo, la señora Villalobos. La exvicepresidenta del Congreso de los Diputados, exministra, exalcaldesa de Málaga, ex y ex...montó su show de la comedia -o de la tragicomedia- en Los desayunos de TVE con aviso a navegantes incluido. El primer gancho, directo a la cara de much@s de l@s que se han llevado años y años cotizando para que el Estado pudiera pagar pensiones, e impuestos para que pudiera prestar servicios: "hay pensionistas que se han tirado más tiempo en pasivo, es decir, cobrando la pensión, que trabajando". Intentó arreglarlo: "eso ocurre porque gracias a Dios, nos morimos cada vez más viejos y cada vez mejor". O sea, que igual si nos morimos antes le costamos menos al Estado.

El segundo gancho, a l@s de mediana edad que también aportan religiosamente para que todos podamos vivir algo mejor: "tenemos la obligación de decir a los que hoy tienen 45 años que cuidado, hay que pensar en el ahorro". Lo malo es que para muchos de esos que ahora tienen alrededor de los 45 años sería un milagro que pudieran ahorrar después de la depreciación tan brutal que han sufrido sus sueldos con la crisis. Y además, ya es demasiado fuerte que se recomiende a quien mes a mes cumple con la cotización que suscriba un plan de ahorro privado. El tercer gancho, ese que ya le provoca a mi madre un JAJAJEJEJIJIJOJOJUJU, un consejo que más que un consejo parece un chiste dirigido a los más jóvenes: "que ahorren dos eurillos al mes" y al final de su vida laboral "serán muchísimos eurillos". No obstante, no hay que preocuparse. Según Villalobos, las pensiones, como ella, de momento no están en peligro de extinción. El lobo, sí, y ella ya ha avisado que viene el lobo.

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