Editorial

Un mensaje de cambio

BARACK Obama ha ganado las primarias demócratas en Estados Unidos convirtiéndose en el primer político de raza negra con posibilidades más que reales de alcanzar el próximo noviembre la presidencia de los Estados Unidos. Lo ha hecho, además, compitiendo contra una mujer, la senadora Hillary Clinton, y vendiendo un mensaje de cambio que ha calado entre sectores muy amplios de la sociedad norteamericana. Estamos ante un fenómeno sociológico y político que anuncia un nuevo tiempo en la primera potencia mundial y que, pase lo que pase en las elecciones que enfrentarán a Obama con el republicano John McCain, supondrán el final de los modos que han imperado durante los dos mandatos de George W. Bush y en las presidencias anteriores, incluida la del demócrata Bill Clinton. El fenómeno que representa Obama entronca con lo que supuso en su momento, salvadas las inmensas distancias temporales, la presidencia de John F. Kennedy y la campaña que iba a llevar en 1968 a su hermano Robert a la Casa Blanca. El asesinato de ambos, apenas con cuatro años de diferencia, significó el fin de un periodo de ilusión y de apuesta por el cambio, que ahora, de alguna forma, Obama ha recuperado. Ese mensaje de cambio permite adivinar una política más pegada a las necesidades de la gente y en la que aventuras como la invasión de Iraq no tendrían cabida. Obama afronta ahora el reto de elegir un candidato o candidata a la vicepresidencia que apuntale y consolide ese mensaje de cambio. Sus asesores se resisten a considerar que la senadora Clinton pueda representar ese espíritu. Pero no cabe duda de que una candidata a la vicepresidencia de la solvencia y experiencia de Hillary Clinton sería un buen complemento para compensar la bisoñez de Obama, principal defecto que le achacan sus críticos. Lo cierto es que los demócratas han conseguido crear durante las primarias unas expectativas de cambio que ponen en serias dificultades a los republicanos de cara a la cita de noviembre. Algo ha empezado a moverse en Estados Unidos. Sus consecuencias nos afectarán a todos.

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