Los tesoros ocultos de la alameda

  • l medio ambiente Varios colectivos ecologistas, deportivos y ciudadanos crean un galardón para premiar los valores medioambientales

Por la diversidad de su fauna y flora; por los valores recreativos que posibilita; por permitir con su sombra al frescor veraniego de la ribera o por contribuir de forma decisiva a la creación del paisaje y de la identidad propia del río a su paso por la ciudad. Éstos son sólo algunos de los motivos que han llevado a la plataforma Por un Río Vivo a conceder el premio Gaia a la alameda del río Guadalquivir.

Se trata de un galardón que ayer se entregó por primera vez de manera simbólica a uno de los árboles que conforman la alameda del río, y que nace con el objetivo de reconocer a "seres animados o inanimados, ideas, creaciones artísticas, movimientos, colectivos, obras o acontecimientos que hayan destacado por sus valores ambientales", explicó el portavoz de la plataforma, Guillermo Contreras, quien no descartó premiar al dióxido de carbono, en la categoría de inanimados, "a pesar de estar tan denostado, ya que, sin él, la vida no sería posible". Contreras destacó que otro de los motivos que les ha llevado a premiar los Sotos de la Albolafia ha sido su capacidad de "retener polvo, ruidos y gases procedentes de los vehículos que circulan por la Ribera" y, además, "por haber demostrado una extraordinaria capacidad para la retención del agua de lluvia y para la fijación y la creación de suelo". Recordó también que esta zona de la ciudad "estuvo amenazada de desaparición cuando incluso se pensó en talar su árboles".

Acción Ecologista Guadalquivir, la asociación de vecinos Guadalquivir, el club de piragüismo Córdoba y Ecologistas en Acción son cuatro de los ocho colectivos que integran la plataforma Por un Río Vivo, que durante esta semana ha organizado las primeras jornadas para el estudio de los valores ambientales del río.

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