'La ternura' y 'Sueño' reviven el humor y el amor shakesperiano en el Gran Teatro

  • Alfredo Sanzol y Andrés Lima dirigen las dos comedias, que llegarán al coliseo cordobés el viernes y el sábado a las 20:30

Un momento de la representación de 'Sueño'. Un momento de la representación de 'Sueño'.

Un momento de la representación de 'Sueño'. / luis castilla

El universo de las comedias de Shakespeare llega este fin de semana al Gran Teatro con La ternura y Sueño, dos producciones de Teatro de la Ciudad y Teatro de la Abadía, que cuentan con la dirección de Alfredo Sanzol y Andrés Lima, respectivamente. El amor, las aventuras, la comedia y la tragedia se mezclan en estos dos espectáculos para los que habrá un 35% de descuento al comprar entradas para ambos.

El viernes a las 20:30 el coliseo cordobés acogerá La ternura, una comedia de leñadores y princesas en la que Sanzol intenta trasladar al espectador la imposibilidad de protegerse del daño que produce el amor, porque si quiere amar se tiene que arriesgar a sufrir.

Habrá un 35% de descuento al adquirir entradas para los dos espectáculos

En este montaje una vez más el director se rodea de su equipo de confianza, no sólo en el reparto (Paco Déniz, Elena González, Natalia Hernández, Javier Lara, Juan Antonio Lumbreras y Eva Trancón) sino en la escenografía y vestuario, a cargo de Alejandro Andújar, la iluminación de Pedro Yagüe, y con música de Fernando Velázquez.

La ternura cuenta la historia de una reina y sus dos hijas, que viajan en la Armada Invencible obligadas por Felipe II a casarse en matrimonios de conveniencia con nobles ingleses una vez que se lograse con éxito la invasión de Inglaterra. La reina odia a los hombres porque siempre le han quitado la libertad, así que no está dispuesta a que sus hijas tengan el mismo destino que ella. Cuando la Armada pasa cerca de una isla que parece desierta, consiguen llegar a ella. El problema es que está habitada por un leñador con sus dos hijos que huyeron allí para no volver a ver una mujer en su vida. En cuanto la reina y las dos princesas descubren que no están solas, se visten de hombres para protegerse. Y ahí comienzan las aventuras, los líos, los enamoramientos y las confusiones.

Por otra parte, el sábado a las 20:30 llegará al escenario del Gran Teatro Sueño, una comedia muy trágica con un reparto compuesto por Chema Adeva, Laura Galán, Nathalie Poza, Ainhoa Santamaría y María Vázquez. Los protagonistas del espectáculo aman, ríen, lloran, bailan, beben y se divierten; y todo lo hacen de una forma apasionada. "En esta vida hay que tener -apuntó Lima- sentido del humor, en los buenos y en los malos momentos".

El gerente del Instituto Municipal de Artes Escénicas (IMAE), Ramón López, presentó ayer estos dos montajes junto al propio Andrés Lima, que señaló que, en esta ocasión, "Teatro de la Ciudad acomete por segunda vez un año entero de investigación para dar lugar a un espectáculo". En la primera ocasión se centraron en la tragedia con Medea, Antígona y Edipo; y ahora han explorado la comedia, algo que "venía prácticamente obligado". La fórmula de punto de partida fue, recordando a Groucho Marx, que "tragedia más tiempo es igual a comedia".

Para desarrollar esa idea eligieron el universo de William Shakespeare "porque es el maestro, toca todos los palos, no es el gran referente de la comedia universal pero sí inaugura muchas de las tramas, estilos e incluso géneros que después se van a desarrollar en torno a la comedia como farsa, alta comedia, comedia farsesca, tragicomedia...", apuntó Lima.

Así, destacó que para desarrollar La ternura, Alfredo Sanzol decidió basarse "en muchas de las tramas de Shakespeare e incluso hay un pequeño juego interno dentro de la obra donde se nombran todas las comedias del escritor inglés, o por lo menos en las que se ha basado para escribir su texto".

Por su parte, en Sueño Lima se ha influido de Sueño de una noche de verano porque "al querer aplicar la citada fórmula de Groucho Marx me planteé el hecho de no rehuir la tragedia y utilizar nuestra propia tragedia". Para ello eligió la muerte de su padre, algo que sucedió hace años y que ha mirado "con otros ojos" con el paso del tiempo. Por ello, calificó la obra como tragicomedia ya que piensa que "la comedia siempre está basada en la tragedia y es, más que nada, una forma de mirar la vida".

Ambas llegan a lugares comunes ya que se basan en "el sentido del humor", que "no es necesariamente reírse a carcajadas, sino que puede ser de mil maneras diferentes y es una forma de afrontar la vida que intenta sanar el dolor e incluso evitarlo, y sobre todo la violencia". En esa contradicción, el montaje refleja la tragedia de no ser amado, para lo que surgen una serie de personajes inspirados en la vida de Lima y en algunas de las tramas más conocidas de las comedias de Shakespeare.

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