'En fuera de juego' muestra en el Festival de Málaga las corruptelas del fútbol

  • Fernando Tejero y Diego Peretti encabezan el reparto · 'Arriya' indaga en el conflicto del individuo frente a las tradiciones

El decimocuarto Festival de Cine Español de Málaga enfiló ayer su recta final con la comedia En fuera de juego y el drama Arriya (La piedra). Fernando Tejero y Diego Peretti encarnan a una pareja de perdedores de primera división en el primero de estos filmes, tercer largometraje dirigido por David Marqués, que se desarrolla en el mundo del fútbol y aborda los intereses y corruptelas que se mueven alrededor.

Javi (Tejero) es un representante de futbolistas de tercera que cree que su suerte ha cambiado cuando el Real Madrid se interesa por Gustavo César (Chino Darín), un joven crack argentino con el que firmó un contrato para representarlo, aunque sus intereses se enfrentarán con los de un médico (Peretti) metido a agente, que en realidad odia el fútbol desde pequeño. La película cuenta con los cameos de personajes como los futbolistas Iker Casillas y Martín Palermo, los periodistas José Ramón de la Morena y Manolo Esteban o el presidente del Valencia, Manuel Llorente.

"Hemos intentado hacer una película divertida, con la que la gente lo pase bien con personajes entrañables", afirmó Marqués, que cree que en ella se "contraponen" dos culturas "tan pasionales en el fútbol como la española y la argentina". Sin embargo, considera que el fútbol es "sólo una excusa" en la historia, porque ésta muestra "cómo juegan unos con la pasión por el fútbol y otros por negocio o por dinero, por lo que podría desarrollarse también en el mundo de la música o del cine".

Tejero subrayó la "química brutal" que ha tenido con su compañero de reparto Diego Peretti. Es más, aseguró que trabajar con él "fue uno de los alicientes para realizar la película". "Somos dos actores muy diferentes, pero a la hora de trabajar nos lo tomamos muy a pecho y en serio", sentenció.

Sobre Ricardo Chino Darín, el hijo del actor Ricardo Darín, Tejero indicó que "tiene mucho talento, dará mucho que hablar, y tiene una cosa que no tiene su padre: es mucho más guapo".

La otra película presentada ayer confirmó el anuncio del Festival de Málaga de que esta edición sería una muestra del cine que se hace en las autonomías, y es que, después de haber visto títulos rodados en catalán y en gallego, se proyectó Arriya (La piedra), rodada mayoritariamente en euskera.

El director Alberto Gorritiberea muestra el conflicto del individuo frente a la tradición en una película, que se desarrolla en un ámbito rural de Euskadi.

En un pequeño pueblo fronterizo, tres familias están envueltas en una apuesta y tres jóvenes amantes son incapaces de luchar contra la inercia.

"La idea es que, cuando uno no decide, se ve arrastrado por la propia tradición. En sí, es una fábula en la que se cuenta un tiempo memorial", explicó Gorritiberea.

La película ha sido "una piedra personal" que el director ha arrastrado "durante muchos años" y que le ha "costado levantar", según el director. Gorritiberea considera "una buena opción" asistir al Festival de Málaga para salir de su entorno "y presentar una película que puede parecer localista" aunque él está "convencido" de que no lo es. Sobre estos aspectos localistas, apuntó que "no se puede huir de ciertos símbolos que sólo se entienden en un sitio, pero el conflicto del individuo contra el colectivo, el amor, los desafíos o las apuestas son internacionales".

"Toda tradición y cultura tiene partes positivas y negativas. Para mí, mirar a Euskal Herria es positivo y negativo. Me ha dado cosas buenas y otras son piedras que tendré que aprender a llevar, porque de las piedras que viven con nosotros no podemos desprendernos jamás", añadió.

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