Un lujo exquisito fácil de conseguir

  • La Taberna Medieval Siglo XIII, que está decorada como hace 800 años, tiene entre sus platos fuertes las carnes exóticas de canguro, cocodrilo, bisonte o cebra, aunque también ofrece opciones clásicasl gran demanda Este restaurante, situado en el Vial Norte, es perfecto para acoger celebraciones de todo tipo, desde comidas de empresa hasta reuniones familiares.

Las carnes de cebra, canguro, caballo, bisonte o gacela ya han encontrado su sitio en la ciudad. Estos platos exóticos llegaron a Córdoba hace más de dos años, cuando la Taberna Medieval Siglo XIII abrió sus puertas para ofrecer un espacio nuevo y diferente para los más arriesgados. El restaurante, situado en el Vial Norte, ya se ha consolidado como un lugar de referencia para cambiar el tradicional pollo o ternera por un filete de cocodrilo o de bisonte.

El encargado de la taberna medieval, José Manuel Díaz, reconoció que los hombres son más arriesgados que las mujeres a la hora de pedir los platos, aunque siempre suelen preguntar a qué saben antes de probar bocado. Sin embargo, pedirse una ración de cocodrilo, por ejemplo, es todo un lujo, no sólo por su sabor, "sino porque entra con cuentagotas", advirtió Díaz. Pero los platos exóticos no son el único aliciente que tiene este local, sino también la decoración y sus asequibles precios, alrededor de los 12 euros. La estética del restaurante está compuesta por vidrieras de colores, lámparas de forja o pendones de terciopelo, reproduciendo un castillo de hace más de 800 años. Los camareros también forman parte del espectáculo, y visten con ropajes puramente medievales, por lo que el resultado es perfecto para que el comensal reviva esta época de la historia.

Su oferta gastronómica no se reduce a las carnes de otros países, sino que también ofrecen los embutidos típicos de la tierra o el asado de cordero tan tradicional, por ejemplo, en Navidad. "Hay clientes que les gusta venir a la taberna por el ambiente, y no tanto por las carnes exóticas, aclaró el encargado, por lo que su restaurante también ofrece propuestas más clásicas que siempre tienen buena aceptación. Aunque al local acuden comensales de todas las edades, las personas de entre 30 y 40 años son las más fieles y las más atrevidas, "sobre todo si vienen en grupos de amigos", aseveró el responsable del establecimiento. Durante la Navidad, raro es el día que esta taberna medieval no esté hasta arriba de gente, fundamentalmente en la cena. "Ofrecemos celebraciones de todo tipo, desde reuniones de amigos o de empresas hasta encuentros familiares", apuntó José Manuel Díaz, aunque también es una buena opción para una velada romántica.

El único inconveniente de la taberna es que sus exóticas carnes no vienen del Valle de los Pedroches ni de la Sierra de Córdoba, sino que proceden de África, Australia o Estados Unidos, por lo que las existencias están algo limitadas en función del proveedor. En cualquier caso, si un día no hay cebra ni canguro, se puede pedir bisonte o pato, que cualquier posibilidad es válida para darle un pequeño lujo al paladar.

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