La homosexualidad y el voyeurismo hallan hueco en la sección oficial

  • Nacho García Velilla propone en 'Fuera de carta', protagonizada por Javier Cámara, Lola Dueñas y Fernando Tejero, una historia de personajes sumidos en "crisis vital"

La comedia Fuera de carta, de Nacho García Velilla, y Rafael, de Xavier Bermúdez, una película cuyo protagonista sigue de forma obsesiva a las mujeres, a las que observa intentando no ser visto, compartieron ayer la jornada en la sección oficial del undécimo Festival de Cine Español de Málaga.

Javier Cámara interpreta en la cinta de García Velilla a un padre que quiere recuperar a sus hijos, pero también su verdadera vida después de años de mentiras. El actor encarna a Maxi, obsesionado por conseguir una estrella Michelín para el restaurante que regenta en Chueca y que vive su homosexualidad sin complejos, aunque todo cambia cuando aparecen sus dos hijos, fruto de un matrimonio para guardar las apariencias, y un atractivo ex futbolista argentino.

García Velilla indicó que la película, en la que también participan Lola Dueñas y Fernando Tejero, trata sobre una serie de personajes "que atraviesan una crisis vital". Su principal objetivo es "entretener y que la gente pase un buen rato, aunque si también se quiere hacer preguntas, bienvenido sea". La historia surgió de varios casos reales. "En la España de la nueva legislación de los matrimonios homosexuales, que se abre al mundo de la modernidad, hay personas que han pasado una vida que no era la suya, que han salido del armario y se han visto obligados a construir una nueva vida", apuntó. Fuera de carta está ambientada en un restaurante porque García Velilla se confiesa un "apasionado" de la gastronomía y porque necesitaba que el protagonista "tuviera un trabajo que le anulara su faceta personal".

El director, que también trabajó en la serie televisiva Siete vidas, pone especial énfasis en "pulir" los diálogos, puesto que "la comedia es una máquina de precisión".

Sin embargo, no cree que la estructura de esta película sea la misma que la de una serie, ya que responde a la comedia clásica. Los diálogos "tienen matices que pueden recordar a la televisión, pero está más trabajado el matiz de cada personaje".

Por su parte, el director gallego Xavier Bermúdez aseguró que Rafael no juzga "el comportamiento del personaje, que por un lado es muy coherente y por otro muy anómalo, sólo lo retrata y lo muestra". El principal logro es que la historia "esté estructurada sin apoyarse en ninguna trama ni intriga".

En la película, la ubicación geográfica de la trama en una ciudad se convierte "en un personaje más", según Bermúdez, que considera que el protagonista "es un personaje con un lado ensimismado, un observador y un mirón", por lo que "la mirada es muy importante en la película, y la ciudad aparece como marco en el que se ubican otros personajes, a los que él mira y espía".

Respecto a los puntos comunes con sus anteriores películas, el director no cree que haya muchas similitudes, aunque sí se repiten elementos "como el humor negro o el desenfado".

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