Una fina línea del amor al desamor

  • Rafaela Carrasco recorre los estados emocionales por los que pasa una relación de pareja en el espectáculo flamenco que pone en escena junto a Daniel Doña esta noche en el Gran Teatro

Una pareja que se conoce casualmente y en la que surge el amor es la protagonista de Del amor y otras cosas, el espectáculo flamenco que Rafaela Carrasco y Daniel Doña presentan esta noche a partir de las 21:00 en el Gran Teatro. Un flechazo que poco a poco se va contaminando de las influencias negativas de la rutina y de los problemas que surgen en la pareja cuando intentan convertirla en algo maravilloso. De esta forma hacen un recorrido por las diferentes fases por las que pasa una relación, que comienza como una llama pero que poco a poco se va apagando.

Del amor, la pareja pasa a la pasión, de ésta a la dependencia, y de ahí a la rutina tan sólo hay un paso, que va seguido por el de la desesperación, que tarde o temprano desemboca en el desamor. Son los estadios que recorren Carrasco y Doña en su espectáculo, que armoniza lo clásico de la mano del bailarín y lo flamenco por parte de la bailaora. La coreografía se caracteriza por su carga simbólica, ya que tiene como objetivo apelar al corazón con un tema que llega a cualquier espectador. "A nivel personal todos hemos pasado por algo así", reconoce Carrasco. Y añade: "A la hora de crear, Teresa Nieto -la directora artística-, Daniel Doña y yo teníamos que meternos en el pellejo" de los protagonistas.

En la función, de hora y cuarto de duración, tiene gran importancia la música: la flauta y el saxo de Ramiro Obedman, el piano de Pablo Suárez, el chelo de José Luis López y la guitarra de Jesús Torres. El cante no falta en el espectáculo, y viene de la mano de Manuel Gago y Antonio Campos. "Los cantaores van contando la historia entre pieza y pieza mientras que el grueso de las etapas son temas musicales y no están basados en palos del flamenco", añade Carrasco.

Es una obra que trata del amor sin hablar de amor; sólo mediante la expresión, los movimientos, la música, el simbolismo del vestuario y el sentimiento de los artistas se consigue como resultado entender las razones y las sinrazones de los dos amantes. "A nivel coreográfico me gusta contar las cosas desde el movimiento y no desde la sobreactuación típica del flamenco", explica la bailaora.

La coreógrafa sevillana pisó por primera vez los escenarios a los seis años. En 1991 entró a formar parte de la Compañía de Flamenco de Mario Maya, en la que permaneció durante cuatro años, en principio como cuerpo de baile, posteriormente como solista y finalmente como primera bailarina. Carrasco ha recibido clases de clásico, danza española y estilizada, regional, baile flamenco y contemporáneo. Ha trabajado como artista invitada en la Compañía de Javier Barón, con su espectáculo El pájaro negro, y en el espectáculo Amargo, junto a Rafael Amargo. En 2002 participó en la 11ª edición del Certamen Coreográfico de Danza Española y Flamenco, donde obtuvo todos los premios en disputa: a la mejor coreografía, a la mejor composición musical y al bailarín sobresaliente. Desde 1996 compagina su labor artística con la docente, impartiendo clases y realizando innumerables cursillos por España y el extranjero.

En 2003 la bailaora creó su propia compañía, cuyo primer espectáculo fue La música del cuerpo. Desde esta fecha ha coreografiado Fuera de los límites, Una mirada del flamenco, Burlador, Los caminos de Lorca, Andalucía, el Flamenco y la Humanidad y, por último, Del amor y otras cosas, estrenado en Jerez en marzo de 2007.

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