Un belén viviente en pleno centro

  • Casi un centenar de niños de hasta 3 años de la Escuela Infantil Garabatos representan en el Hotel Córdoba Center una de las escenas más entrañables de la Navidad, como es el nacimiento de Jesúsl Educativo El principal valor que se fomenta con esta actividad es el de la generosidad con los más necesitados

Casi un centenar de niños de hasta tres años de la Escuela Infantil Garabatos personificaron ayer una de las escenas de la historia y de la tradición católica más representadas en los últimos veinte siglos: el Nacimiento de Jesús. Para ello los pequeños se metieron en la piel de unos personajes que a pesar del tiempo transcurrido siguen teniendo, sobre todo en estas fechas, el mismo misterio y encanto. Pese a su corta edad, Iván González e Inmaculada Ruiz de Villegas representaron el que quizás sea el papel teatral más importante de la historia, el de San José y la Virgen María. Del mismo modo, y por exigencias de guión, Paula Martínez, de apenas ocho meses, tuvo que meterse en la piel del niño Jesús "bordando el papel". Y es que a ojos de los padres, los niños representaron la escena "estupendamente", tanto que ninguno de ellos se quería perder detalle alguno de cada movimiento que hacía su hijo en escena. Esta circunstancia hizo que algunos de los pequeños se asustaran y que los llantos se contagiaran de unos a otros. Los padres, en este sentido, reconocieron que "los asustamos con las cámaras y los flashes", pero es inevitable que "queramos tener un recuerdo", señaló Emilio Amil.

En esta escena, además de la Virgen, San José y el Niño Jesús estuvieron representados las decenas de pastorcillos que aquella noche peregrinaron hasta el pesebre para adorar al Niño.

Algunas de las pastoras que ayer se dieron cita en este particular belén viviente fueron Laura Palomo, Paula de las Heras y Laura Amil, quienes, ataviadas con las mejores galas de la época, recitaron poesías y cantaron villancicos. En el caso de Laura Palomo, su madre, Ana de Santiago, señaló que el traje se lo había confeccionado a su hija ella misma, porque "me hacía ilusión". Asimismo, aseguró que la Escuela Infantil Garabatos es "estupenda y tiene un buen equipo". Y no es para menos, puesto que la representación duró unos 30 minutos en los que los pequeños dieron muestra de que el papel estaba más que ensayado.

Tanto es así que la directora del centro, Rosa Marín, señaló que los pequeños han estado practicando durante dos meses todos los días las frases que ayer recitaron en la obra. Además de socializarse y aprender a memorizar su papel, este tipo de actividades fomenta entre los más pequeños otro tipo de valores, entre los que destacan el de la solidaridad o el de aprender a compartir. A este respecto, las maestras de la escuela "les hablan de la pobreza y realizan una campaña de juguetes para los niños más desfavorecidos" estos días. El de ayer fue un día en el que tanto los pequeños como los padres disfrutaron de la Navidad y de una jornada en la que los Reyes los visitaron por adelantado.

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