Crítica de Teatro

Cuando el amor lo es todo

Kiti Mánver y Chevi Muraday, en una escena de 'Sensible'. Kiti Mánver y Chevi Muraday, en una escena de 'Sensible'.

Kiti Mánver y Chevi Muraday, en una escena de 'Sensible'. / jordi vidal

El aforo del Teatro Góngora se completó el pasado sábado para recibir la representación de Sensible, última propuesta bajo dirección de Juan Carlos Rubio e interpretada por Kiti Mánver y Chevi Muraday.

La obra está basada en la novela Veinticuatro horas en la vida de una mujer sensible, de la escritora francesa nacida en el siglo XVIII Constance de Salm. Su relato epistolar gira en torno al amor y cómo éste nos despoja de la razón. Influida por tal estado, Constance, enamorada de un joven que le dobla la edad con quien mantiene una relación secreta, lucha contra el fantasma de los celos. Como última medida, recurre desesperada a la ayuda de Alfred, un hombre víctima de su amor no correspondido y que accede a informarla de lo que ocurre.

Rubio adecua la obra a un contexto más contemporáneo y añade un desenlace alternativo

Nuestro paisano Juan Carlos Rubio firma una adaptación magistral de la novela de Salm, adecuándola a un contexto más contemporáneo y añadiendo un desenlace alternativo desmarcado de la intención aleccionadora del texto original para adquirir un toque dramático más afín con el teatro. Sobre la escenografía brillantemente diseñada por Curt Allen Wilmer, emplea con maestría su especial habilidad para manejar el tiempo y las acciones de Kiti Mánver y Chevi Muraday, los cuales no defraudan con sus soberbias actuaciones. Kiti Mánver vuelve a ser una vez más la musa del dramaturgo y director capaz de plasmar sobre el escenario los innumerables estados emocionales que atraviesa su personaje. Por otro lado, Chevi Muraday regala al montaje el toque poético en cada una de sus coreografías repletas de fuerza y belleza. Todo el equipo artístico ha desplegado su sensibilidad, confeccionando un espectáculo que llega al corazón del público.

Desde el arte, la filosofía, incluso la ciencia, pocos se han resistido a plasmar su idea sobre el amor, demostrando la infinidad de matices que puede adquirir. Por mucho tiempo que pase y la especie humana evolucione, el amor seguirá siendo ese sentimiento fácil de experimentar y complicado de definir. Cuánto bien procura y cuánto daño provoca.

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