firmado: mister j.

Repetición y variación

  • Stan Sakai demuestra con cada entrega de 'Usagi Yojimbo' la convicción en su trabajo y el cariño que siente por su universo

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Usagi Yojimbo es un tebeo ejemplar y una rareza. Rareza porque se trata de uno de esos escasos títulos que ha superado la centena de números sin perder el norte ni la calidad; y ejemplar porque es un modelo a imitar, el modelo de la coherencia artística y el respeto al lector. La serie del conejo samurái, trasunto en origen de Miyamoto Musashi, lleva dos décadas y media en el mercado, desde que Fantagraphics apostara por ella a finales de los 80, y ha conocido varias numeraciones y editores hasta arribar a Dark Horse, su casa actual. Son en total cerca de 200 episodios -compilados, a día de hoy, en 26 volúmenes-, realizados todos por un solo autor, el estadounidense nacido en Japón Stan Sakai (Kyoto, 1953), que además de una fenomenal imaginación, demuestra con cada entrega la convicción en su trabajo y el cariño que siente por su universo de ficción y por unos personajes verdaderamente adorables.

En palabras de la escritora y editora Heidi Mac Donald, que firma la introducción de La historia de Tomoe: "las series regulares se han convertido en una incómoda concesión a un modelo de negocio anterior. A mi parecer, tan solo un puñado de series regulares está a la altura del potencial que ofrece el formato mensual por entregas, y Usagi destaca por encima de todas ellas. Sin el formato de serie regular por entregas, Stan no habría tenido el tiempo ni el empuje necesario para crear una gran historia como Chanoyu. Después de llevar más de 20 años publicándose y con más de 20 recopilaciones, todavía queda mucho que saborear en los temas recurrentes y en sus variaciones, el placer de ver reunidos viejos personajes y el disgusto al ver que se separan… durante meses e incluso años".

Como bien señala Mac Donald, Chanoyu ("ceremonia del té", en castellano) es la almendra de este tomo 22, que incluye los números 90 a 93 de la serie regular de Dark Horse, más los Usagi Yojimbo Color Special 1 a 3 publicados en su día por Fantagraphics y parcialmente redibujados aquí. El citado episodio culmina La historia de Tomoe, volumen que celebra la amistad entre Usagi y su amiga Tomoe, y lo hace recreando con sencillez y maestría un momento íntimo entre los dos guerreros: el ritual del té previo a su separación. Y todo el cuadro da cuenta del interés de Sakai por las costumbres japonesas y de su proverbial gusto por la documentación. "Todos los aspectos de la ceremonia, hasta el movimiento más sencillo, tienen que realizarse según unas estrictas reglas", explica el autor en las notas que figuran al final del volumen. "El objetivo de la ceremonia queda expresado en el kanji: Wa (armonía), Kei (respeto), Sei (pureza) y Jaku (tranquilidad)."

Bella y delicada, construida de pequeñas acciones y silencios y apoyada en un soberbio storytelling, la emotiva escena permanece en la retina del lector mucho tiempo después. Citando de nuevo a Mac Donald: "Un tapiz tan rico únicamente es posible cuando se ejecuta con gran sentido de la narrativa y se poseen unas habilidades historietísticas impecables. Llegado este momento, Stan se está convirtiendo en algo parecido a una leyenda". Personalmente, no puedo estar más de acuerdo.

l firmadomisterj.blogspot.com

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