Una Navidad de cine en casa

  • Películas como 'Qué bello es vivir', 'La Navidad de Charlie Brown' y 'Cuando Harry conoció a Sally' se convierten en clásicos obligados para ver en familia

La Navidad ha llegado y con ella los clásicos cinematográficos en los que la celebración de la Nochebuena se convierte en un punto importante para el desarrollo de la historia. Con la casa decorada -el árbol presidiendo el salón- y la familia reunida llega el momento de sentarse en el sofá y compartir una película navideña. Cine clásico, infantil o comedia son algunos de los géneros que se pueden disfrutar durante estas fechas.

En 1946, Frank Capra llevó a la gran pantalla el clásico Qué bello es vivir -It's a wonderful life-una película repleta de valores y humanidad. El día de Navidad George Bailey (James Stewart) desesperado duda en suicidarse para pagar la deuda con el seguro de vida. Ante tal situación Dios le envía a su ángel. Éste le hace ver lo valiosa que ha sido su vida y lo mucho que ha repercutido para el bien de Bedford Falls. Capra alecciona sobre los verdaderos valores humanos que, lejos del dinero o poder, son el darse a los demás, el ayudar, el comprender y el olvidarse de uno mismo.

Los más pequeños también pueden conocer los valores navideños a través de La Navidad de Charlie Brown -una de las primeras series animadas sobre la Navidad (1965)- en la que este niño realiza una reflexión sobre por qué no es feliz. Comenzará con la búsqueda de un árbol de Navidad hasta encontrar su verdadero significado.

Conocer cuáles son los valores de la Navidad también es el hilo conductor de la película de Richard Donner Los fantasmas atacan al jefe (1988), una divertida sátira del clásico de Charles Dickens, Un cuento de Navidad. Antes de que la Nochebuena termine, Frank Croos -un hombre que no celebra la Navidad- será visitado por un desconcertante taxista del pasado, un hada del presente y un mensajero del futuro.

Años después, en 2000, Ron Howard, inspirado en el libro Cómo el Grinch se robó la Navidad, de Dr. Seuss, llevó a la gran pantalla la historia de The Grinch: un extraño personaje que no contento con odiar esta fiesta intenta robársela a los habitantes de Whoville.

El cine español también ha producido clásicos para Navidad. En 1961, Luis García Berlanga rodó Plácido, una historia en la que el director realiza una crítica a la sociedad española de la época a través de la campaña navideña Cene con un pobre. Un poco más tarde, Fernando Palacios contó en La gran familia (1962) las vicisitudes de una numerosísima familia, los Alonso, compuesta por un matrimonio con 15 hijos, el abuelo y el padrino. Resulta inolvidable la búsqueda de Chencho, perdido entre los belenes de la Plaza Mayor de Madrid, que corre para cambiar la carta a los Reyes Magos de un hermano.

De la comedia a las historias románticas en las que la Navidad se convierte en el día idóneo para enamorase o vivir una fugaz pero intensa historia de amor. En Cuando Harry conoció a Sally (1989) los protagonistas se conocen de manera fortuita, desde ese momento se crea una relación especial entre ellos que llevará a Harry a dar el paso decisivo en Nochebuena. Otra de las que no puede faltar en la videoteca navideña es Love actually (2003) cuyo mensaje está bastante claro: en cualquier sitio al que mire, el amor es la fuerza impulsora de la vida de las personas. Una serie de historias divertidas y conmovedoras se van entrelazando hasta terminar en una en Nochebuena.

Otro clásico es Eduardo manostijeras (1990). Tim Burton narra, por mediación de un flashback la historia de Eduardo, un joven que tiene por manos unas enormes tijeras. En un mundo cruel, Eduardo conocerá a una joven, quien le hará sentir como un ser humano más. La Navidad es el punto de partida de esta trágica historia.

En estas fechas no podría faltar un relato sobre el creador de la Navidad, el nacimiento de Jesús. En 2006 Catherine Hardwicke rescató de uno de los pasajes de La Biblia el relato de su concepción y nacimiento, Natividad.

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