La Muralla Sur ha supuesto un "filón" en el estudio de las cerámicas

  • José Escudero explica que Medina Azahara aún carece de medios para la investigación profunda de estos objetos

Las diferentes tipologías de cerámica, los principales problemas a los que se han enfrentado los investigadores de estos objetos, la producción palatina y las técnicas usadas en este periodo fueron los puntos fundamentales sobre los que disertó ayer el historiador, conservador museístico e investigador, José Escudero, en el curso de verano Medina Azahara. Historia y Arqueología de Al-Ándalus.

Escudero explicó que los puntos en los que los investigadores han hallado más restos son el Alcázar, con tres focos principales, la Mezquita, el Pórtico y la Casa de Yafar. Uno de los puntos esenciales fue la red de saneamientos del palacio, donde se descubrieron muestras de todas las técnicas cerámicas. Asimismo, señaló que "la excavación de la muralla Sur ha sido un filón en la recuperación de materiales cerámicos", pero habrá que esperar a su estudio, "que no va a ser sencillo", para mostrar los resultados.

El principal problema al que se enfrentan los estudiosos de la cerámica palatina es que habitualmente "el proceso de recuperación y restauración se centra en los edificios". Además, "Medina Azahara aún no ha dispuesto de la infraestructura humana necesaria para el estudio de la cerámica", dijo el ponente. En Medina Azahara se desarrolló una gran producción de objetos de cerámica realizados con diferentes técnicas que se distinguen por las formas y decoraciones, entre las que se encuentran el verde y manganeso, producción muy propia de la ciudad; las formas cerradas, que servían para el servicio de la mesa, y las cerámicas meladas, decoradas a base de manchas, o triángulos.

Escudero señaló como elemento diferenciador de la producción cerámica en la ciudad califal la elaboración de objetos de la misma familia pero de diferentes tamaños.

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