Julien Gracq, el escritor que rechazó el Goncourt, muere a los 97 años

  • El novelista, que deja un legado de 19 libros, no aceptó el galardón en 1951 por su obra maestra, 'El mar de las Sirtes', ni su nombramiento para la Academia Francesa

El escritor francés Julien Gracq falleció el pasado sábado a los 97 años en Angers, en el Oeste de Francia, informaron ayer fuentes de su entorno. El autor de El mar de las Sirtes o El castillo de Argol, cuyo verdadero nombre era Louis Poirier, había sido hospitalizado a principios de esta semana tras sentirse indispuesto, según las fuentes.

Nacido el 27 de julio de 1910, Gracq, uno de los grandes de la literatura contemporánea francesa, deja un legado de 19 obras, inspiradas en el romanticismo alemán, así como en los géneros fantástico y surrealista.

Hombre discreto y reticente a los honores, el escritor rechazó en 1951 el premio Goncourt por su obra maestra, El mar de las Sirtes, así como su nombramiento en la Academia Francesa, al calificar esta distinción como un "abuso de poder". Sin embargo, en 1989 aceptó que sus títulos fueran publicados en la prestigiosa colección La Pléiade, de la editorial Gallimard, convirtiéndose en uno de los pocos autores que han logrado en vida formar parte de ella.

El presidente francés, Nicolás Sarkozy, rindió ayer homenaje a la carrera del escritor, quien "lejos de las modas y de los círculos mundanos, construyó un pensamiento original y una obra poderosa". "Fue un hombre que cultivó al más alto nivel los valores de la distinción y la discreción", indicó en un comunicado Sarkozy.

También la ministra de Cultura, Christine Albanel, se refirió a "uno de los mayores escritores de siglo XX", cuyos libros "han dibujado para siempre en nosotros una geografía precisa y móvil, familiar y extraña".

"Se ha pasado una página. Gracq era seguramente el único autor clásico moderno en vida en Francia", declaró por su parte el escritor y periodista francés Pierre Assouline a la emisora France Info.

La obra del escritor nunca fue editada en versión de bolsillo y contó con tiradas limitadas, lo que no le impidió adquirir un inmenso prestigio entre el público más culto.

Desde joven, Gracq sintió una gran pasión por la literatura y devoró la obra de grandes autores como Gide, Valéry, Claudel y Cocteau. Comprometido pronto en la política, en 1936 entró a formar parte del Partido Comunista y participó en la organización del Frente Popular, aunque abandonó el partido en 1939 por su discrepancia ante el pacto de no agresión entre Hitler y Stalin.

Prisionero durante la Segunda Guerra Mundial, en 1947 ganó una plaza de profesor de historia que conservó hasta su jubilación en 1970. Su obra narrativa empezó a publicarse en 1938 con El castillo de Argol, novela a la que siguieron, entre otras, Un beau ténébreux, Los ojos del bosque y La presqu'île. También publicó obras de teatro y ensayos.

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