Italia y México, unidos por la comida

  • El restaurante Sunset Bulevar, ubicado en la avenida del Gran Capitán, ofrece al público una variada carta en la que incluyen platos de cocinas del mundo como la italiana, mexicana, mozárabe y españolal novedad El cuscus de pollo, costillas a la barbacoa, lasaña o el clásico rabo de toro, son algunos de los platos que ofrece el restaurante, a unos precios económicos.

Los restaurantes temáticos forman ya parte activa de la oferta gastronómica de la ciudad. Mexicanos, italianos o chinos son algunas de las propuestas con más presencia en la capital y que cuenta con muchos adeptos. Sin embargo, hace pocos días ha abierto sus puertas un nuevo concepto de restaurante que reúne en un sólo local los sabores de las principales cocinas del mundo. Mexicana, tejana, italiana, mozárabe y, por supuesto, española, son las variedades que se pueden degustar en el Sunset Bulevar ubicado en la avenida de Gran Capitán.

La idea surgió, según el gerente del local, Ricardo Míguez, "por los problemas que siempre surgen cuando un grupo grande de personas queda para ir a comer". Y es que, para gustos, platos, y en un momento como ése algunos prefieren lasaña, otros enchiladas y otros un salmorejo de toda la vida. Precisamente en el Sunset Bulevar se puede optar por todos estos platos, de manera que no se pisan las preferencias de nadie. En el apartado de comida española, además del mencionado salmorejo, se puede probar rabo de toro o carne de caza. El humus -puré de garbanzos-, cuscus de pollo o cerdo a la miel son algunos de los platos que se incluyen en la cocina mozárabe. En cuanto al mexicano y tejano, nachos, enchiladas, costillas a la barbacoa o cerdo a la parrilla son la especialidades de los cocineros que trabajan en el local. Y para los más mediterráneos, los espaguetis, lasañas o canelones propios de Italia.

Esta idea es pionera en toda España aunque nace con el firme propósito de expandirse por todo el país. La decoración, también juega un papel fundamental para atraer al público pues reúne en las cuatro paredes símbolos de los países de los que se ofrece comida en la variada carta. De hecho, la fachada -al estilo americano- y la iluminación dan una idea equivocada y mucha gente no se imagina que se trata de un restaurante. Además, el local está concebido también para ser centro de reuniones sociales a cualquier hora del día, por lo que se puede acudir a desayunar, tomar un aperitivo, merendar, -por supuesto almorzar y cenar- y también tomar copas, todo en el mismo sitio.

Los precios son bastante asequibles para los bolsillos, en una época marcada por la crisis y la subida de costes de los productos básicos y los servicios de consumo como la luz, el agua o el teléfono. De hecho, el público "está respondiendo muy bien", según Míguez, a pesar de que el restaurante abrió sus puertas el pasado 14 de diciembre. El servicio eficaz y la calidad de los platos -elaborados por expertos cocineros- son la clave para conseguir el éxito en este negocio que ocupa un lugar privilegiado cerca del centro de la ciudad y que está despertando la curiosidad entre los cordobeses que ya se han decidido a visitarlo.

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