Hypnos dialoga con el siglo XXI

  • La villa romana de El Ruedo y el Ecomuseo del Río Caicena de Almedinilla acogen la tercera edición de la iniciativa cultural 'El Vuelo de Hypnos', que propone una reflexión sobre la política y la memoria

Hace casi 20 años fue descubierta en Almedinilla la villa romana de El Ruedo, uno de los mejores ejemplos de asentamientos rurales de época romana en toda la península. Las intervenciones en la villa, fechada entre los siglos I y VI d. C., dieron como resultado el hallazgo, entre otras piezas, de una escultura de especial singularidad: el Hypnos, conservado en el Ecomuseo del Río Caicena, en la localidad del sur de la provincia. La obra, anónima y realizada en bronce en el siglo II d. C., representa a la personificación del sueño en la mitología griega, hijo de la Noche y de Érebo y que conducía a las almas, mediante el sueño, al mundo de la muerte. Fracturada e incompleta, fue restaurada por el Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico. Es uno de los símbolos de Almedinilla y el motivo en torno al cual gira una actividad que pretende poner en conexión el legado patrimonial de la localidad con el arte contemporáneo: El Vuelo de Hypnos, que bajo el epígrafe Desenterrar la memoria celebra su tercera edición desde el pasado 7 de diciembre hasta el 25 de enero.

Almedinilla huele a historia, al poso de los siglos y las culturas (atesora otro referente patrimonial de primera magnitud: el poblado ibérico del Cerro de la Cruz). El Vuelo de Hypnos III extiende sus obras por el Ecomuseo del Río Caicena, la villa romana de El Ruedo y su centro de recepción, situada frente al yacimiento. Dos artistas andaluces, el onubense Víctor Pulido (diseñador gráfico, dibujante, escultor, instalador, pintor y grabador) y el sevillano Miguel Soler (en cuya trayectoria destaca su vinculación a la producción de objetos, así como su trabajo de investigación sobre las posibilidades de la fotografía, que le ha llevado a buscar nuevos materiales y formas para implicar al público en su preocupación social), son los protagonistas de la iniciativa con una serie de obras en las que proponen una reflexión sobre la política y la recuperación de la llamada memoria histórica.

"La siembra de las obras de Miguel Soler y Víctor Pulido -destaca Ignacio Muñiz, director del ecomuseo- nos hace reflexionar sobre los totalitarismos, la democracia representativa-parlamentaria o la más democrática democracia participativa, los anhelos pasados, presentes y futuros… Y también sobre las actitudes humanas sobre la violencia y su origen, sobre la guerra y la estimulación temprana para la mentalidad guerrera, para el juego de la guerra, para el pódium de la guerra, para el baile de la guerra". Entre las propuestas de Soler destaca la instalación Estimulación temprana (de 0 a 4 años), que sobre los restos de la villa romana denuncia la hipocresía que las sociedades actuales manifiestan a la hora de enseñar a los más pequeños el camino de la paz, "fomentando -en palabras del comisario de la exposición, Javier Flores- el lucimiento de manos blancas y palomas picassianas al tiempo que no se pone el menor esfuerzo en controlar la gran cantidad de violencia que entra en la mente de los niños a través de juguetes, programas televisivos y videojuegos". En una habitación del centro de recepción se proyecta el vídeo En blanco, una reflexión sobre el desmoronamiento de la existencia.

Víctor Pulido presenta, entre otras obras, la instalación Vida perra, una colección de canes que son amigos del hombre pero enemigos entre sí y que manifiestan una clara vocación de apropiación del territorio.

El vuelo de Hypnos se lleva a cabo gracias a un convenio de colaboración firmado entre el Ayuntamiento de Almedinilla y la Fundación de Artes Plásticas Rafael Botí de la Diputación de Córdoba.

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