García Moreno reivindica al rey Leovigildo en su ingreso en la Academia de la Historia

  • El historiador destaca la labor de cohesión territorial desarrollada por el monarca en el siglo VI

Leovigildo, soberano godo entre 572 y 586, fue un gran rey sin el que no podría entenderse la Reconquista y que tuvo como norte legitimador su concepto de España, sostuvo ayer en su ingreso en la Real Academia de la Historia Luis Agustín García Moreno.

García Moreno, el especialista español más reputado en el estudio de la monarquía visigoda, tomó posesión de la medalla XXXVI de la Academia en sustitución de José María Jover Zamora, fallecido en 2006, con el discurso Leovigildo: unidad y diversidad de un reinado, una disertación que fue contestada por el académico Luis Suárez Fernández.

El nuevo miembro de la Academia afirmó que Leovigildo, padre de Hermenegildo y de Recaredo, elaboró un nuevo código legal que fue la "piedra sillar" de su "grandeza histórica". "De hecho, el código de Leovigildo constituyó el núcleo y armazón sobre el que se construyó casi tres cuartos de siglo después, en 654, el Liber iudicum, la gran herencia legal del reino godo, sin el que es imposible comprender la historia jurídica de la Nación española", afirmó.

El reino godo que Leovigildo legó a su hijo Recaredo era "más extenso, coherente y centralizado que nunca lo había sido antes en su más de siglo y medio de existencia". Sólo faltaría el paso que dio su heredero en 589 en el Concilio III de Toledo: "la conversión de la Iglesia del reino godo de católica con comillas en católica sin comillas".

"Un gran rey había muerto y le sucedía otro también grande. Posiblemente no volvería a darse tan feliz fenómeno en la historia de la España goda", añadió García Moreno.

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