Borja-Villel apuesta por "repensar" el Reina Sofía y desterrar polémicas

  • El nuevo responsable del museo madrileño propone reordenarlo en función de tres "líneas de fuerza": las vanguardias históricas de los años 10 y 20, la crisis de los años 60 y 70 y la actualidad

Manuel J. Borja-Villel, quien el pasado sábado fue nombrado nuevo director del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de Madrid, apuesta por "repensar" este centro artístico, definiendo su identidad, abriendo sus fondos artísticos y estructurando las exposiciones a través de ideas fuerza.

"En el Reina Sofía ha habido una falsa polémica entre centro de arte o museo", explica Borja-Villel, quien plantea: "¿Ha de ser un centro de arte o un museo? ¿Por qué se ha de escoger? ¿Por qué no puede ser las dos cosas?"

Borja-Villel, director hasta ahora del Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona (Macba), defendió en rueda de prensa en Barcelona que "la tensión entre las dos opciones es muy positiva: entre el museo y su apuesta por las vanguardias, por un lado, y su papel como centro de arte para proyectar determinadas tendencias".

Para el nuevo director, "el punto débil del Reina Sofía es la crisis que ha estado sufriendo continuamente; la gente allí debe de estar muy quemada".

Borja-Villel asegura que el Museo Reina Sofía "tiene que definir qué quiere ser en el momento actual. Es un problema de identidad". "Muy a menudo se ha querido que el Reina Sofía fuese el MoMA o la Tate Gallery. Pero esto no tiene sentido. A un escritor no le dirías nunca cuál es la novela ideal, que siempre está por escribir. Un escritor nunca te dirá que quiere escribir el Ulises porque entonces sería un copista", reflexiona el nuevo responsable del centro.

Para Borja-Villel, "la actual colección del Reina Sofía peca de ser canónica; una visión homogénea, lineal, donde el arte español sólo refleja cierta idea, la obsesión por los nombres propios como Picasso, Juan Gris o Guerrero".

Ante esta situación, Borja-Villel propone como idea "reordenar el museo en función de tres líneas de fuerza: las vanguardias históricas de los años 10 y 20, la crisis de los años 60 y 70 y la actualidad".

"Esto hay que hacerlo contemplando los años 40 y 50 como un momento histórico que tiene sentido propio y respetando las individualidades que tienen su propio mundo como Isidoro Valcárcel", matiza Borja-Villel, para quien además "hay que tener en cuenta el momento de la Guerra Civil, cuando se abre el debate sobre el arte popular".

Borja-Villel desvela que su idea "es crear una colección como si fuera una cosmología, con muchas líneas interactuando al mismo tiempo, lo opuesto a la composición lineal que hay ahora. Se sigue hablando del concepto de pinacoteca pensando sólo en pintura, pero si hablamos de vanguardia artística hay que aludir al cine, a Buñuel, a la fotografía...".

También apuesta por abrir los fondos del Reina Sofía: "Todos los museos muestran una pequeña parte de lo que tienen y cada vez hay menos diferencia entre lo que es privado y lo que es público, pero cuando tú eres custodio posees las obras de arte bajo tutela, y no tiene sentido tenerlas fuera de circulación y no compartirlas con otros centros. Todo eso continúa siendo válido".

"He tomado esta decisión -postularse como director del Reina Sofía- porque el Macba está en este momento, en una situación dulce y hay un presupuesto suficientemente estable y un acuerdo de las instituciones que lo apoyan para ir en una cierta línea", asevera.

Sobre su sucesor en el Macba y la manera en que se escoja, Borja-Villel asegura que "el concurso depende de cómo lo redactes, pero, sobre todo, se puede hacer con mucha calma. El año 2008 está cerrado y el calendario de 2009 ya está bastante avanzado". Él aboga por que los patronos mantengan una cierta continuidad.

Borja-Villel asegura que "el Macba es un modelo, pero aquí hay que hacer otro tipo de cosas, ya que la colección del Reina Sofía tiene momentos muy importantes, es un museo grande que exigirá unos tiempos diferentes a los del Macba".

El nuevo director explica que el Museo Reina Sofía ahora es un organismo autónomo dependiente del Ministerio de Cultura y que el objetivo es que se transforme en organismo público, agencia o fundación, "lo que le daría ventajas de muchos tipos, con lo que se podrá trabajar a medio plazo en proyectos plurianuales".

Borja-Villel fue elegido director del centro el pasado sábado. El ministro de Cultura, César Antonio Molina, hizo público el nombramiento después de informar al Patronato del museo de la decisión adoptada por el Comité Internacional de Expertos encargado de estudiar las 29 candidaturas presentadas al concurso internacional. Este nombramiento ha puesto fin a la crisis abierta en septiembre con la dimisión de la anterior responsable, Ana Martínez de Aguilar.

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