Antonio Álamo competirá por el Max a mejor adaptación teatral con 'El pintor de batallas'

El espectáculo de danza Oskara, de Kukai Dantza y Marcos Morau/La Veronal, es el máximo favorito a los premios Max 2017, con siete candidaturas, seguido por Caída del cielo, de la coreógrafa y bailarina Rocío Molina, y el montaje teatral Només son dones, dirigido por Carme Portacelli, ambos con cuatro; en una edición en la que el dramaturgo cordobés Antonio Álamo competirá por el galardón a Mejor Adaptación Teatral por El pintor de batallas.

El comité organizador de los Max dio a conocer ayer en un comunicado los 69 finalistas de las 23 categorías a concurso de la XX edición de los galardones que concede la Fundación SGAE y que se fallarán en una gala el 5 de junio en el Palau de les Arts de Valencia.

El montaje con mayor número de candidaturas es Oskara, un trabajo "instalativo" que conjuga la raíz del folclore vasco con la expresión más vanguardista y que aspira al premio a Mejor Espectáculo de Danza, Producción Privada de Artes Escénicas, Espacio Escénico (Marcos Morau), Vestuario (Iraia Oiartzabal), Iluminación (David Bernués), bailarín (Martxel Rodríguez) y elenco. La coreografía de Rocío Molina Caída del cielo, "un tránsito matérico por la celebración que es ser mujer", opta a Mejor Espectáculo de Danza, Coreografía, Iluminación (Carlos Marqueríe) y bailarina (Rocío Molina).

El tercero que opta a Mejor Espectáculo de Danza es Habitat, de la compañía de Daniel Doña, que también es candidato a mejor bailarín. En teatro, la obra con más candidaturas, cuatro, es Només són dones, de Factoría Escénica Internacional, que luchará contra Hamlet, de Kamikaze Producciones y la Compañía Nacional de Teatro Clásico, y El laberinto mágico, del Centro Dramático Nacional por el premio a Mejor Espectáculo de Teatro.

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