Unos 200 radicales se enfrentan a la policía en las calles de Atenas

  • Caramanlis anuncia ayudas económicas para los más de 400 comercios dañados durante los disturbios · Calculan que los daños ascienden a 200 millones

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Nuevos enfrentamientos se ha registrado esta mañana en Atenas, en las cercanías del Parlamento, cuando unos 200 jóvenes radicales comenzaron a lanzar piedras y otros objetos contra las fuerzas del orden, informó la emisora Alpha. Los radicales se repartieron entre el Parlamento y la Universidad de Atenas, que se encuentran a una distancia de unos 500 metros, atacando a las fuerzas del orden que respondieron con gases lacrimógenos, según la radio City. Según esa emisora, entre los manifestantes hay varios menores de edad.

Reporteros del canal Alpha informaron desde el lugar de los hechos de que la ira está muy presente entre los manifestantes más radicalizados. En las inmediaciones de la Universidad, numerosos ciudadanos que tomaban un café en una de las terrazas, se levantaron y empezaron a arrojar piedras contra la policía para que dejara de golpear a los manifestantes, añadió el canal Alpha.

Los disturbios de hoy se producen el mismo día en que está convocada una huelga general de 24 horas en todo el país en protesta contra la mala situación económica y en demanda de una mayor justicia social. Por ese motivo, unas 15.000 personas se concentraron en el centro de Atenas, convocados por las principales centrales sindicales que agrupan a los empleados públicos y del sector privado.

Los disturbios comenzaron el sábado pasado cuando Alexis Grigoropulos, de 15 años, murió por un disparo de un policía en un controvertido barrio de Atenas. En la cuarta jornada consecutiva de disturbios y un día después del entierro del adolescente, miles de estudiantes y docentes se manifiestan hoy cerca del Parlamento y corean lemas como "Alexis estás vivo y tú nos guías" en recuerdo del fallecido.

Las televisiones griegas informaron además que también se han producido actos violentos en la ciudad portuaria de Salónica, en el norte del país. Allí, la policía detuvo a 12 personas, la mayoría menores de 14 años, que tiraban frutas y piedras contra los agentes en las proximidades de la Torre Blanca, en el centro de la ciudad. La policía lanzó gases lacrimógenos contra los manifestantes que se refugiaron en las instalaciones de la Universidad de Aristotelio.

También ha habido incidentes violentos en Kavala, ciudad de unos 70.000 habitantes en el noreste de Grecia, donde los manifestantes lanzaron pierdas contra el cuartel de la policía. "Salimos a la calle pese al temor de incidentes", dijo hoy Andreas Panagopulos, presidente de la Confederación de Trabajadores (GSEE), quien anunció que los sindicatos convocarán una nueva huelga general para el 22 de diciembre, día en el que el Parlamento votará el presupuesto estatal. Stathis Anestis, portavoz del GSEE, declaró en Atenas que "la participación de los diversos sectores en la huelga fue un gran éxito" y añadió que "o el gobierno cambia de política o cambiará el gobierno".

200 millones en daños

Unos 435 comercios de Atenas han sufrido daños hasta el momento a causa de los disturbios que se registran en Grecia desde el pasado sábado, cuando comenzó la ola de protestas por la muerte de un adolescente a manos de la Policía. Según datos de la Unión de Comerciantes de Atenas, que representa a 6.000 tiendas de la capital griega, los daños por los actos de vandalismo superan los 200 millones de euros.

De momento, se han contabilizado en Atenas 435 tiendas afectadas, de las que 32 han quedado completamente destruidas. Entre los locales que han sufrido daños, hay 16 sucursales de bancos y supermercados y 40 grandes almacenes. Se estima que los perjuicios ocasionados en los establecimientos fluctúan entre los 500.000 euros de aquellos que sólo han perdido parte de su mercancía hasta los 5,5 millones de euros de los comercios que han sido totalmente arrasados por los grupos violentos.

Ante esta situación, el primer ministro griego, el conservador Costas Caramanlis, anunció un conjunto de medidas para compensar las pérdidas de los comerciantes. Caramanlis dijo, en un mensaje a la nación, que los pequeños y medianos comercios recibirán una ayuda inicial de 10.000 euros, que el Estado pagará el 50 por ciento de los daños sufridos y que cubrirá también la mitad de los préstamos para reabrir los negocios, mientras que el resto se obtendrá con garantías estatales.

Además, los bancos darán un plazo de quince años para los préstamos a los comerciantes por la pérdida de mercancía y otros 15 años para reconstruir los establecimientos destruidos. Igualmente, se suspenderá a los comerciantes el cobro de deudas contraídas con el Estado por un plazo de tres meses y se darán ayudas económicas a los empleados de las tiendas que no puedan abrir hasta bien entrada la temporada navideña de ventas.

Caramanlis declaró que, con estas medidas, el Gobierno responde con "acciones" a las consecuencias de la ola de violencia.

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