El primer ministro griego pide aislar a los causantes de los disturbios

  • La prensa critica duramente al Gobierno por "dejar al país en manos del anarquismo"

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El primer ministro griego, Costas Caramanlis, ha pedido la condena unánime y el aislamiento para los causantes de los disturbios violentos en Grecia, al tiempo que prometió justicia por la muerte del joven a manos de la policía. 

"Nadie tiene derecho a utilizar este suceso trágico como una excusa para las acciones de violencia contra ciudadanos inocentes, sus bienes, contra la policía y la democracia", dijo Caramanlis a la prensa tras reunirse en Atenas con el presidente griego, Carlos Papulias, para tratar sobre la tensa situación en el país. 

El jefe del Gobierno declaró que la situación requiere que "todo el mundo político condene en forma unánime y rotunda a los responsables de las catástrofes, y debe de aislarlos". 

Caramanlis hizo estas declaraciones antes de reunirse con los líderes de los partidos parlamentarios y de la sesión del Consejo de Ministros prevista para esta mañana, unas citas centradas en buscar el máximo apoyo a su estrategia frente a los fuertes disturbios sociales desatados desde el sábado pasado en las calles de Atenas y otras ciudades del país. 

La prensa critica duramente al Gobierno por "dejar al país en manos del anarquismo", según el vespertino ateniense Elefteros Typos, el Kathimerini pide la dimisión del Ejecutivo "si no es capaz de controlar la situación", el Elefteotipia y Ta Nea coinciden en sus portadas en que "somos una sociedad sin Gobierno". 

Varias organizaciones pro derechos humanos y estudiantiles han convocado para este martes, por tercera jornada consecutiva, nuevas manifestaciones en protesta por la violencia policial que en la noche del sábado al domingo llevó a la muerte de un adolescente de 15 años, Alexandros Grigoropulos, por un disparo de un policía. 

La máxima alerta, con un gran despliegue de fuerzas del orden, se espera no sólo para vigilar las manifestaciones, que en los pasados días desembocaron en violentos y destructores enfrentamientos entre grupos radicales y policías, sino también durante el entierro esta tarde de Grigoropulos. 

Su muerte provocó la peor ola de disturbios que se conoce en Grecia desde hace más de un cuarto de siglo y el lunes por la noche grupos de jóvenes volvieron a salir a las calles y profundizaron su rastro de destrucción. 

Una decena de edificios del centro de la capital están parcialmente quemados, más de 200 tiendas destruidas y unos 40 vehículos quemados.

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