La justicia alemana libera al último cabecilla de la RAF antes de Navidad

  • La Audiencia Territorial de Stuttgart (sur del país) autorizó la puesta en libertad de Chistian Klar en noviembre, después de que tanto la Fiscalía federal como la dirección penitenciaria de Bruchsal lo aconsejaran

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El último cabecilla preso de la organización terrorista alemana Fracción del Ejército Rojo (RAF), Christian Klar, salió en libertad, tras casi 26 años en prisión y atendiendo a que la justicia considera que ya no entraña peligro para la sociedad.

Un mes después de que la Audiencia Territorial de Stuttgart (sur de Alemania) dictaminase su puesta en libertad y poco antes de comenzar las festividades navideñas, Klar, de 56 años, abandonó discretamente la penitenciaría de Bruchsal.

La puesta en libertad estaba prevista para el 3 de enero de 2009, cuando hubiera cumplido los 26 años de cárcel establecidos en una sentencia de 1998, según la cual no podría ser liberado antes de ese periodo por la grave culpabilidad de sus crímenes.

Klar fue detenido en 1982 tras años de persecución policial y condenado en 1985 a cadena perpetua por nueve asesinatos, once intentos de asesinato e implicación en prácticamente todas las acciones de la segunda generación de la RAF, incluidas las del denominado Otoño alemán de 1977.

A esa etapa, la más mortífera de la banda, corresponden los asesinatos del presidente de la patronal, Hanns Martin Schleyer, del fiscal general Siegfried Buback y del banquero Jürgen Ponto.

De acuerdo a la práctica judicial alemana, los condenados a cadena perpetua son excarcelados tras pasar entre 22 y 26 años de prisión, a no ser que se considere son aún un peligro para la sociedad.

La decisión de liberar a Klar fue defendida en su momento por la ministra de Justicia, Brigitte Zypries, quien recordó que se ajusta exactamente a lo contemplado por la ley. El hijo del asesinado Schleyer, Jörg Schleyer, comentó que incluso un miembro de la RAF está acogido a los "beneficios del Estado de Derecho". "No hay diferencia entre un terrorista y un criminal común, no importa su brutalidad", dijo el hijo de la víctima de la RAF.

Klar era el último cabecilla aún en prisión de la banda, extinguida tras su autodisolución mediante un comunicado en 1998, tras casi tres décadas de atentados que costaron la vida a unas treinta personas. Su liberación se produce año y medio después de la de Brigitte Mohnhaupt, líder con él de la segunda generación de la RAF y mientras sigue en la cárcel una última ex-miembro, Birgit Hogefeld, representante de la tercera etapa de la banda. Klar, quien este 2008 tuvo 14 permisos de salida de los que regresó puntualmente, seguirá cinco años en libertad condicional.

La RAF fue fundada en los años 70 por Andreas Baader y Ulrike Meinhof, un atracador de bancos, él, y una periodista de izquierdas, ella, como reacción a la guerra de Vietnam y contra el "sistema imperialista". La segunda generación surgió tras el encarcelamiento de Meinhof, Baader, la novia de éste, Gudrun Ensslin, y el asimismo histórico Jan-Carl Raspe, en la prisión de alta seguridad de Stammheim.

Su capítulo más negro fue el secuestro y muerte de Schleyer, con el que pretendían exigir la liberación de Baader, Ensslin y Raspe. Schleyer fue asesinado de tres disparos en la nuca, después de que un grupo de elite alemán pusiera fin al secuestro en Somalia de un avión de Lufthansa, en poder de un comando palestino que exigía también la liberación de los presos de la RAF. Baader, Ensslin y Raspe aparecieron muertos tras esa acción en sus celdas.

Klar había presentado dos peticiones de indulto, sin éxito: en 2003 al entonces presidente del país, el socialdemócrata Johannes Rau; y en 2007, al actual presidente, el conservador Horst Köhler. En su primera petición expresó su "comprensión" por los sentimientos de los familiares de las víctimas y su "pesar" por el dolor infligido. Sin embargo, los familiares consideran que ello no es pedir perdón y que tampoco lo hizo de forma colectiva la RAF. Los allegados siguen reclamando, además, saber quién fue el asesino material de sus víctimas. La organización consideró todos sus actos "acciones colectivas" y nunca reveló su autoría material, lo que unido a ciertas chapuzas policiales hace que muchos de sus crímenes sigan sin esclarecer.

A Mohnhaupt la persiguió al salir de la cárcel el acoso mediático y algunos medios publicaron dónde vivía y trabajaba. Klar tiene una oferta del director general de la Berliner Ensemble, Claus Peymann, para hacer unas prácticas en ese teatro, fundado por Bertolt Brecht. Su abogado insistió que no habrá apariciones públicas. En el aire persiste aún el revuelo que se generó en 2007 a raíz de un mensaje de saludo de Klar en un congreso en memoria de Rosa Luxemburgo, en que expresaba su anhelo de que se consume la "derrota del capitalismo".

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