Un atentado contra un autobús en Trípoli vuelve a hacer temblar la estabilidad de Líbano

  • Una bolsa de explosivos estalla en una parada donde habitualmente hay soldados y deja 15 muertos y 45 heridos · El presidente asegura que "el Ejército no se plegará" ante los autores del ataque terrorista

Un atentado en una parada de autobús en la ciudad libanesa de Trípoli se saldó hoy con un balance de al menos 15 personas fallecidas, nueve de ellas soldados que esperaban para subirse al transporte. Ningún grupo reivindicó inmediatamente el ataque, producido horas antes del encuentro del recién designado presidente libanés y su homólogo sirio, si bien el Ejército parece trabajar con la hipótesis de que se trate de una acción islamista. Desde el Gobierno, ya se habla de "interpretaciones políticas" como posible forma de lectura de este nuevo suceso.

El atentado se produjo a primera hora de la mañana en Trípoli, en el norte de Líbano. Las Fuerzas de Seguridad confirmaron el fallecimiento de al menos 15 personas a causa de una potente explosión que tuvo lugar en una parada de un autobús civil, y que también dejó en torno a 45 heridos. Del total de muertes, nueve correspondieron a soldados, ya que la bolsa que escondía el artefacto se había dejado en una parada a la que habitualmente acuden militares.

Pese a que ningún grupo había reivindicado hasta la tarde de hoy la masacre, el Ejército lo calificó en un comunicado como una "bomba terrorista", término que habitualmente reserva a los ataques de índole islamista. No obstante, el presidente del libanés, Michel Suleiman, que precisamente hoy se reunía con su homólogo sirio, Bashar al Assad, se apresuró en condenar los hechos y a advertir de que "el Ejército y las Fuerzas de Seguridad no cederán al intento de aterrorizarles con ataques y crímenes". De hecho, fue el propio Suleiman, antiguo máximo jefe militar, quien lideró una ofensiva contra la insurgencia que se saldó con la muerte de 170 soldados.

Por su parte, el ministro de Información, Tareq Mitri, dio por comenzada la investigación. Entre las lecturas del suceso, reconoció, hay "interpretaciones políticas", en referencia a la visita de Suleiman a Siria que busca estrechar la relación entre ambos países. En este sentido, según informaciones de la BBC recogidas, Damasco brindó su apoyo "incondicional" en la lucha contra la muerte de "civiles inocentes". Los fallecidos hoy se añaden también a las 22 muertes ocurridas en Trípoli en los últimos meses de enfrentamientos entre milicianos suníes y alauíes en actos de violencia también relacionados con las tensiones políticas aparentemente amainadas.

Condenas

La comunidad internacional lamentó el atentado y distintas voces, como la comisaria europea de Relaciones Exteriores, Benita Ferrero-Waldner, expresaron su "fuerte condena". Como subrayó, "los autores de este atroz crimen terrorista deben ser perseguidos y llevados ante la justicia". Además, Ferrero-Waldner recordó que "la UE permanece firme en su apoyo para reforzar las instituciones del Estado libanés y está preparada para respaldar todos los esfuerzos para la estabilidad del país".

En la misma línea, desde España, uno de los países que mantiene presencia militar en Líbano, el Gobierno condenó "enérgicamente" el "brutal" atentado. En un comunicado difundido por el Ministerio de Asuntos Exteriores, el Ejecutivo manifestó también su "firme compromiso con la estabilización y la reconstrucción" del país y el "pleno respaldo" a las instituciones locales.

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