La UE busca cerrar sus diferencias sobre el plan económico y el cambio climático

  • El presidente francés y de turno del Consejo Europeo, Nicolas Sarkozy, afirmó que hará "todo lo posible" para lograr acuerdos en esta cumbre.

Los jefes de Estado y Gobierno de la UE iniciaron hoy una complicada cumbre en la que intentarán lograr acuerdos para reactivar la economía, reducir la emisión de gases invernadero y convencer a Irlanda de que celebre un segundo referéndum sobre el Tratado de Lisboa.

Los líderes de los Veintisiete, que llegan a esta cita con importantes discordancias, se mostraron dispuestos a mostrar flexibilidad en las declaraciones que hicieron al llegar a la sede del Consejo de la UE.

El presidente francés y de turno del Consejo Europeo, Nicolas Sarkozy, afirmó que hará "todo lo posible" para lograr acuerdos en esta cumbre, que concluye mañana.

"Voy a hacer todos los esfuerzos que pueda para acercar las posiciones de unos y otros", afirmó Sarkozy en unas declaraciones en las que afirmó que Europa "no puede dar un espectáculo de división".

Alemania, la principal economía de la UE, es también el país de la UE más reticente a las medidas de relanzamiento económico propuestas por la Comisión Europea, ya que se resiste a aportar más dinero hasta ver el resultado de las medidas ya aprobadas y porque quiere mantener su disciplina presupuestaria.

La propuesta de la Comisión pide destinar 200.000 millones de euros (el 1,5% del PIB comunitario) a promover la actividad y el empleo; la mayor parte de ese dinero (170.000 millones de euros) saldría de los presupuestos nacionales y el resto de las arcas comunitarias.

La canciller alemana, Angela Merkel, aseguró hoy que "Alemania es consciente de su responsabilidad como la mayor economía europea", y aseguró que apoya el plan de la Comisión.

En cuanto al otro gran asunto que la UE tratará hoy, las políticas contra el cambio climático, Merkel se mostró "segura" de que sacarán adelante un acuerdo.

Los Veintisiete quieren pactar un ambicioso conjunto de medidas que incluyen el llamado objetivo 20-20-20 (reducir las emisiones de CO2 el 20 por ciento, lograr una cuota de renovables del 20 por ciento y aumentar la eficiencia energética en otro 20 por ciento), todo ello para 2020.

El acuerdo que se espera alcanzar, que está avanzado al 95 por ciento según la presidencia francesa, "es un gran éxito", aseguró el primer ministro belga, Yves Leterme.

El ambicioso plan de medidas contra el cambio climático supone "un buen equilibrio entre la economía y la ecología", añadió.

Para la presidenta finlandesa, Tarja Halonen, "la propuesta de compromiso de la presidencia francesa no está mal".

En cuanto al Tratado de Lisboa, la presidencia ha propuesto que Irlanda celebre un segundo referéndum de ratificación antes de noviembre de 2011 y que, en caso de resultado positivo, la Comisión Europea tendrá un miembro por cada Estado miembro de la UE.

El Tratado de Lisboa prevé que, a fin de ganar en eficacia, a partir de 2014 habrá un número de comisarios igual a dos tercios del número de Estados miembros (lo que equivale a 18 en la UE de los 27), que se regirá por un principio de rotación igual entre los Estados miembros.

La posibilidad de perder a su representante en la CE era una de las que más preocupaban a los ciudadanos irlandeses

El ministro finlandés de Exteriores, Alexander Stubb, consideró que esa propuesta "noticia extremadamente positiva" y se mostró convencido de que el Tratado de Lisboa podrá entrar en vigor el 1 de noviembre de 2009, si bien advirtió de que es "un eterno optimista".

El presidente del PE, Hans-Gert Pöttering, recalcó que en todas estas discusiones es necesario mostrar "solidaridad", ya que "con este espíritu siempre ha sido posible encontrar soluciones en la UE".

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