"Sólo la democracia podía resolver los problemas del país"

  • El político que hace veinticinco años heredó un país devastado por la dictadura militar considera que la justicia social sigue siendo la gran asignatura pendiente

La asunción de Raúl Alfonsín el 10 de diciembre de 1983 a la presidencia en Argentina puso fin a la dictadura militar que había dejado un legado de represión, miles de desaparecidos, una economía devastada y ansias de libertad y democracia acalladas durante más de siete años.

"La situación no era precisamente sencilla", recordó Alfonsín en una entrevista con dpa al cumplirse el 25 aniversario de su llegada al poder tras haber ganado las primeras elecciones democráticas después de la dictadura militar.

El político de la Unión Cívica Radical (UCR) recuerda que en aquellos momentos "buena parte de los países de América se encontraban bajo dictaduras militares".

"Argentina tenía una economía desquiciada por el irresponsable endeudamiento externo al que nos había sometido la dictadura. Además, nosotros salíamos de una guerra con Gran Bretaña y de una década de enfrentamientos internos sangrientos. Represión y miles de desaparecidos configuraban una herencia que había que cambiar", indicó gráficamente el líder radical que actualmente cuenta con 81 años.

"Sólo la democracia podía resolver estos problemas, aun cuando éramos conscientes de que la tarea no sería sencilla porque las demandas acalladas de la sociedad saldrían a la luz una vez que hubiera libertad. Y no sería fácil satisfacerlas rápidamente".

Alfonsín destacó entre sus primeras medidas de gobierno la creación de la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (Conadep) y el juicio a las Juntas militares, "creando así un antecedente histórico para América y para el mundo".

"Recuperar las instituciones democráticas fue otro objetivo, para que las nuevas generaciones crecieran en el marco de la tolerancia, la paz y la libertad", agregó.

El ex presidente admitió sin embargo que al finalizar su mandato en 1989, cuando entregó el poder al peronista Carlos Menem (1989- 1999) seis meses antes de lo previsto acorralado por la hiperinflación, "quedó pendiente de resolución la cuestión de la injusticia social". "Aunque debo decir que esa injusticia se multiplicó en la década siguiente", advirtió.

Un cuarto de siglo después del regreso de la democracia a la Argentina, "la desigualdad, la miseria que siguen acosando a una buena porción de los argentinos" es la principal asignatura pendiente, remarcó Alfonsín.

"Nuestra democracia no ha logrado resolver las condiciones escandalosas en las que viven muchos de nuestros compatriotas. Es doloroso ver a millones de seres que todavía hoy carecen de vivienda, agua potable, servicios eléctricos y escuelas", señaló el ex mandatario.

Frente a este escenario, el ex presidente alertó que ahora "el desafío es resolver estas prioridades con urgencia". "Porque mientras no se alcance la justicia social, millones de personas seguirán con sus necesidades básicas insatisfechas. Ésa es la gran deuda que todavía mantiene la democracia argentina con su sociedad".

Consultado sobre su visión acerca de la formación de un frente opositor liderado por la UCR y la Coalición Cívica de cara a las elecciones legislativas de 2009, Alfonsín se manifestó "seguro de que la dirigencia del partido sabrá tomar las decisiones correctas".

"La crisis de representación ha sido muy aguda y golpeó a todos los partidos. Radicales, peronistas, socialistas y otras expresiones políticas sufren hoy las consecuencias de la disgregación", señala el ex presidente argentino durante la entrevista

"Yo aspiro a que poco a poco se vayan recomponiendo todos aquellos partidos políticos que expresen la voluntad democrática de los ciudadanos de mi país. Y lo hagan utilizando las herramientas que nuestra Constitución nacional les otorga", concluyó Alfonsín.

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