Serbia restituye a embajadores retirados de países de la UE por reconocer a Kosovo

  • Una de las prioridades del actual Gobierno serbio es obtener cuanto antes el estatuto de candidato a la adhesión a la UE

El Gobierno serbio ha decidido devolver a sus puestos a los embajadores retirados de los países de la Unión Europea (UE) que reconocieron la independencia unilateral de Kosovo. La decisión fue tomada a propuesta del Ministerio serbio de Asuntos Exteriores, encabezado por Vuk Jeremic.

Los embajadores regresarán a sus puestos en los próximos siete días, según anunció el ministro de Protección de Medioambiente, Oliver Dulic, tras la reunión del Gobierno.

La decisión de Serbia de normalizar los contactos a alto nivel con esos países se produce con el objetivo de aumentar sus recursos diplomáticos para obtener cuanto antes el estatuto de candidato a la adhesión a la UE, que es una de las prioridades del actual Gobierno serbio.

También, según explicó el ministro Dulic, reforzará la posición diplomática de Serbia en su pugna por preservar Kosovo, otra prioridad del país.

"El Gobierno ha establecido que la medida de retirar a embajadores, como parte del plan (sobre Kosovo), ha dado buenos resultados, pero que ahora es tiempo para una nueva acción diplomática", indicó.

Según la decisión adoptada, los embajadores serbios regresarán a Alemania, Austria, Bulgaria, República Checa, Finlandia, Francia, Holanda, Hungría, Italia, Eslovenia y Suecia. Ese paso no se refiere al retorno de embajadores a otros países que no son de la UE y que han reconocido la independencia de Kosovo, como Estados Unidos.

Kosovo, de mayoría albanesa, se autoproclamó independiente en febrero pasado, pero Serbia sigue considerándolo como provincia suya y parte inalienable de su territorio, y dejó claro que no reconocerá nunca su soberanía.

Para Serbia, apoyada por Rusia, esa proclamación unilateral es una violación flagrante del derecho internacional y de la Carta de Naciones Unidas.

Hasta ahora han reconocido a Kosovo 43 países, la mayoría de ellos occidentales, como EEUU, y 20 de los 27 países de la UE.

Los siete países de la Unión que no han reconocido la soberanía de Kosovo son: España, Chipre, Malta, Portugal, Eslovaquia, Grecia y Rumanía.

Serbia insiste en que proseguirá la lucha diplomática y política para preservar su integridad territorial y su soberanía.

"No habrá decisiones similares sobre la eventual restitución de los embajadores a otros países hasta que obtengamos la opinión de la Corte Internacional de Justicia (CIJ), en La Haya, sobre la legalidad de la proclamación de la independencia" de Kosovo, dijo Dulic.

Sólo después, Serbia "podría entrar en diferentes tipos de comunicación con los países que reconocieron esa independencia, e incluso con Pristina".

Serbia anunció ya anteriormente su determinación de presentar en septiembre a la ONU una iniciativa de resolución para pedir la opinión de la CIJ sobre si la declaración de independencia de Kosovo fue una violación del derecho internacional.

Para eso, tiene que obtener mayoría en la Asamblea General de la ONU, de un total de 192 países.

Serbia considera ese paso de importancia estratégica en su política sobre Kosovo, aunque admite que hay fuertes oposiciones a su iniciativa por parte de algunos de los países más poderosos del mundo.

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