La Policía italiana asesta otro golpe a la cúpula de la mafia calabresa

  • Pietro Criaco, detenido ayer, era uno de los líderes de la sangrienta Ndrangheta

La Policía italiana asestó ayer un nuevo golpe a la mafia calabresa con la detención en Africo, en la provincia de Reggio Calabria (al sur del país), de Pietro Criaco. A sus 36 años, era miembro de un poderoso clan de la Ndrangheta y uno de los treinta prófugos más peligrosos de Italia. Buscado desde hacía once años por presuntos delitos de homicidio, asociación mafiosa y violación de la ley de armas, en el momento del arresto se encontraba en casa de unos familiares.

Criaco, que fue detenido junto a otras tres personas acusadas de favorecer su huida, pertenecía al clan de los Cordì de Africo. En marzo de 2007 se había emitido una orden internacional de arresto para que este peligroso mafioso pudiera ser detenido fuera de las fronteras italianas.

"Es un sicario del que los mafiosos arrepentidos decían que se lavaba las manos con la sangre de sus propias víctimas", asegura el fiscal general Antimafia de Italia, Pietro Grasso, en unas declaraciones que recogían ayer los medios de comunicación locales. Grasso alabó el papel de la Policía italiana en la detención de este mafioso. Para llevar a buen puerto la operación, resaltó, los policías tuvieron que "descuidar" a sus familias durante las fiestas navideñas.

Menos conocidos que los de la mafia siciliana, los delitos de la Ndrangheta calabresa trascendieron a nivel internacional con el asesinato en 2007 de seis italianos en Duisburgo (Alemania). Todo indica que las muertes fueron una venganza en medio de una guerra entre clanes rivales.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios