Paso de gigante de Serbia hacia la UE

  • Europa felicita al Gobierno serbio por la captura del genocida y le anima a "seguir por ese camino", aunque no desbloquea el acuerdo de asociación y estabilización con este país balcánico

El optimismo generado en Bruselas sobre el futuro europeo de Serbia tras la detención de Radovan Karadzic no se proyecta de igual modo hacia la vecina Bosnia Herzegovina, donde la situación política sigue dominada por las diferencias étnicas.

La Unión Europea felicitó ayer al Gobierno serbio por la captura de Karadzic y le animó a "seguir por ese camino", pero no desbloqueó el acuerdo de asociación y estabilización con este país.

La compensación vino del lado de la Comisión Europea, que propuso a través del comisario de Ampliación, Olli Rehn, que se empiecen a aplicar los beneficios comerciales del acuerdo, sugerencia que estudiarán esta semana los países miembros.

El ambiente político en Belgrado ha cambiado en las últimas semanas con la investidura de un Gobierno de coalición, formado por las fuerzas proeuropeas y, curiosamente, los socialistas, cuyo partido fue fundado por el ex presidente Slobodan Milosevic.

El nuevo ejecutivo serbio, liderado por Mirko Cvetkovic, ha prometido mejorar su cooperación con la UE y también con el Tribunal Internacional para la antigua Yugoslavia (TIYP), pese a su ferviente negativa a reconocer la soberanía de Kosovo.

En ese sentido, el primer ministro instó ayer en Belgrado a los restantes criminales de guerra prófugos, el ex líder militar serbobosnio Ratko Mladic y el ex dirigente de los serbios de Croacia Goran Hadzic, a entregarse voluntariamente.

"No me extrañaría si en breve detienen a Mladic. Tras de la detención de Karadzic, todo es posible", dijo ayer Vedran Dzihic, analista de la Universidad de Viena.

La República Serbia de Bosnia está considerada por muchos musulmanes como un fruto surgido del genocidio y de la limpieza étnica, promovida por Karadzic.

Trece años después del fin del conflicto bélico, tropas extranjeras siguen estacionadas en el país balcánico para garantizar la estabilidad y sigue en funciones un alto representante internacional con amplios poderes.

"El problema es que 15 años después de Karadzic se sigue haciendo política étnica en Bosnia, lo que ha causado un estancamiento en el país. Su detención no va a cambiar nada en Bosnia", explicó Dzihic.

"Ningún político bosnio va a adaptar o cambiar su política por esta detención", dijo el experto austríaco de origen bosnio.

Bosnia Herzegovina, devastada en la guerra que se prolongó entre 1992 y 1995, es hoy uno de los países más pobres del continente, a pesar de los miles de millones de euros invertidos por la comunidad internacional en su reconstrucción.

Las tensiones aumentaron con la reciente declaración unilateral de la independencia de Kosovo, la sureña provincia serbia habitada por una mayoría de albaneses, que causaron la ira tanto en Belgrado como en Banja Luka, la capital del ente serbobosnio.

"La detención (de Karadzic) será usada por la elite política serbia para presentarse como proeuropea. Pero la política de Karadzic, la de la limpieza étnica, sigue en las cabezas de mucha gente", dijo el politólogo.

Las fuerzas radicales de Serbia, que lograron casi un 30% en las elecciones del 11 de mayo pasado, expresaron ayer su descontento por la detención de Radovan Karadzic, que calificaron como "mito y leyenda del pueblo serbio".

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