La encrucijada iraquí Al menos 200 abogados se ofrecen para defender de forma gratuita al protagonista del incidente

Héroe por unos zapatos

  • El periodista que 'atacó' a Bush durante su rueda de prensa en Bagdad se ha convertido en el nuevo ídolo nacional, reflejo del rechazo a todo lo estadounidense

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El periodista iraquí que en plena rueda de prensa lanzó sus zapatos a la cara de George Bush "detesta a EEUU y a su presidente" desde hace tiempo, según afirmaron ayer sus colegas. Muntazer al Zaidi, de 29 años y empleado de la cadena Al Bagdadia, se ha convertido gracias a este acto en una celebridad: incluso el movimiento del líder radical Muqtada al Sadr le ha convertido ya en su nuevo héroe.

"Es el beso del adiós, perro", gritó el periodista a Bush antes de lanzar sus zapatos contra el presidente, que pudo esquivarlos, en una rueda de prensa con el primer ministro iraquí, Nuri al Maliki. El Gobierno local lo calificó de "acto vergonzoso", mientras que la dirección del canal reclama la liberación del periodista -que fue retirado de la sala por guardias de seguridad- y expresa su preocupación "por su seguridad".

Según sus compañeros de trabajo, el gesto de Muntazer fue premeditado. "Muntazer nos había prevenido desde hacía meses de que lanzaría los zapatos a la cabeza de Bush si tenía la ocasión de estar frente a él", comentaba ayer a AFP uno de sus compañeros en las oficinas de Al Bagdadia en Bagdad, canal iraquí que tiene su sede en El Cairo.

"Cuando nos prometió que lo haría pensamos que eran sólo palabras", añadió el compañero. Según otro colega, "Muntazer detesta a EEUU. Detesta a los soldados norteamericanos. Detesta a Bush". "Es un verdadero patriota en todas las cuestiones que se refieren a Iraq", revela otro compañero de trabajo, Jihad al Rubaie, antes de sentenciar: "es comunista".

En un comunicado difundido ayer en antena, la empresa para la que trabaja Al Zaidi solicitó la liberación inmediata de éste "conforme a la democracia y la libertad de expresión que el nuevo régimen [iraquí] y las autoridades estadounidenses han prometido al pueblo iraquí". De momento no se ha informado sobre dónde está detenido.

El Gobierno de Bagdad reclama, por contra, al canal que se disculpe por el incidente, "que atenta contra la reputación de los periodistas iraquíes y del periodismo en general". Según el abogado Tareq Harb, podría ser condenado "a un mínimo de dos años de prisión si se le acusa por insultos a un jefe de Estado extranjero de visita en Iraq". La pena podría llegar hasta los 15 años si es inculpado por "intento de homicidio de un jefe de Estado".

Bush se tomó con humor el incidente que revela la hostilidad de los iraquíes hacia EEUU cinco años después de acabar con el régimen de Sadam. La imagen del zapatazo dio la vuelta al mundo y quedará como una de las más insólitas del mandato de Bush, uno de los hombres más protegidos del planeta.

"No sé lo que me dijo, pero vi la suela [del zapato]", bromeaba ayer el aún inquilino de la Casa Blanca. "Desconozco qué causa defiende... No me sentí amenazado en ningún momento (...). No me molestó. Si quieren datos, era una suela del número 10 [equivalente al 44]", ironizó Bush.

Horas después del incidente, uno de los abogados que defendió a Sadam Husein, Jalil Dulaimi, se ofreció para hacerlo con el periodista, y aseguró que más de 200 letrados de todo el mundo han ofrecido sus servicios gratuitos.

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