David contra Goliat: plantar cara al poder en 2012

  • Un repaso por la lista de ciudadanos que en este año a punto de acabar se atrevieron a rebelarse contra los poderosos.

Ciudadanos de Rusia, China o Pakistán plantaron cara al poder en este 2012 a punto de acabar. Aunque corrieron una suerte diversa, el precio a pagar ha sido alto en todos los casos.

Malala Yousafzai, una niña se enfrenta a los talibanes

Saltó a las primeras planas y los noticiarios en todo el mundo por recibir un disparo en la cabeza. La joven paquistaní de 15 años se resistía a que no la dejaran seguir estudiando en el valle de Swat, donde impera un islamismo radical. Y desafió esa situación concendiendo entrevistas, escribiendo un blog para la BBC británica con el apoyo siempre de su padre, que es el director de la escuela para chicas. Para los talibanes, integristas musulmanes, era un estorbo. El 9 de octubre atacaron el autobús en el que se encontraba la joven y le dispararon directamente en la cabeza. Su intención, dijeron, era lanzar una advertencia. 

Pero la historia tiene un final feliz. Malala es trasladada en avión a Reino Unido e ingresa en una clínica especial. Milagrosamente la bala sólo rozó el cerebro y Malala podrá recuperarse completamente, aun cuando tarde meses. Por mucho que les pese ahora, los talibanes convirtieron a esta joven en una heroína. Miles de personas en todo el mundo han escrito cartas al hospital e incluso han propuesto su nombre para el premio Nobel de la Paz. Estrellas de Hollywood como Angelina Jolie han donado dinero para la escuela de niñas. Naciones Unidas ha iniciado el programa de formación Soy Malala. En Pakistán incluso se ha declarado un Día de Malala. 

Las Pussy Riot contra el Kremlin

Tres jóvenes comparecieron apretujadas y entre rejas en el juicio. Despeinadas, pálidas, cansadas. En ocasiones sonreían de forma insegura. Difícil de olvidar su imagen, pues durante semanas las Pussy Riot fueron noticia. Maria Alyojina (de 24 años), Nadeshda Tolokonnikova (de 22) y Yekaterina Samuzevich (de 30) buscaron provocar. Quisieron hacer algo  contra el presidente del Kremlin, Vladimir Putin, quien se presentaba por tercera vez para ocupar la jefatura del Estado a la vez que controlaba con mano firme a la oposición. En febrero, las Pussy Riot cantaron con el rostro cubierto ante el magnífico altar de la catedral de Cristo Salvador de Moscú. Su oración punk criticaba el apoyo de la iglesia ortodoxa rusa al mandatario. La acción resultó controvertida, pero el Kremlin no la pasó por alto y respondió con dureza, desatando las críticas en todo el mundo. En el juicio, que muchos consideraron una farsa, fueron condenadas a dos años de prisión Alyojina y Tolokonnikova, ambas madres de niños  pequeños. Samuzevich quedó en libertad condicional. Fueron acusadas  de vandalismo y odio religioso. Las acusadas se disculparon y subrayaron su motivación política. 

Julian Assange contra EEUU

Podría ser el material de un estupendo thriller político. Una red de investigadores accedió a información secreta de Estados Unidos y publicó mucha de ella en Wikileaks, una plataforma de internet. Tras estallar el escándalo, el responsable de esa plataforma que sacó a la luz la documentación, Julian Assange, fue acusado por dos mujeres de violación. Y se escondió asegurando que se sentía víctima de una conspiración. Aseguró que la CIA quería echarle el guante. Cuando la policía lo detuvo se opuso infructuosamente en los tribunales contra la extradición. Finalmente huyó a la embajada de Ecuador, donde pidió asilo político. 

El fundador de Wikileaks, Julian Assange, dio bastantes quebraderos de cabeza en 2012 a los diplomáticos. Desde junio se  encuentra en la legación ecuatoriana en Londres. Le gustaría trasladarse a América Latina, pero los británicos no van a dejar que llegue al aeropuerto. Tan pronto como ponga un pie fuera del edificio será detenido y extraditado a Suecia, donde tendrá que hacer frente a las acusaciones. Para Assange la jugada está clara, pues si aterriza en Suecia será solo una cuestión de tiempo que sea extraditado a Estados Unidos. Y allí sí que tendrá que responder ante la justicia. Aunque todavía no se sabe cómo acabará toda esta historia, Hollywood ya está planeando llevar su historia al cine

Chen Guangcheng contra Pekín

Al final todo sucedió bastante rápido. El activista pro derechos humanos ciego Chen Guangcheng consiguió escapar de sus vigilantes y tras una odisea se escapó con su mujer y sus hijos a Nueva York. Atrás dejó siete años de persecuciones, humillaciones, prisión y  arresto domiciliario. Chen, actualmente de 41 años, estudió por su cuenta derecho y comenzó a ayudar a las víctimas de los desahucios forzados. La cúpula china lo persiguió por ello y el 22 de abril,  cuando Chen se encontraba de nuevo bajo arresto domiciliario durante 19 meses, consiguió escapar saltando el muro de su casa. Se rompió el  pie, pero con ayuda de amigos llegó a Pekín. Posteriomente se supo que contó con el apoyo de la embajada estadounidense. Pero la seguridad siempre es relativa para alguien como Chen. Días después de la fuga salió de la embajada para ir a un hospital y poder reunirse allí con su mujer y sus hijos, al parecer por voluntad  propia. En realidad el disidente temía por su familia. "Corro un  serio peligro", dijo al corresponsal en China. 

Y aun cuando la cúpula china al final le permitiese salir del país para estudiar en Estados Unidos, Chen no se siente libre del todo en la otra punta del planeta. Escogió con mucha cautela sus primeras palabras a su llegada al aeropuerto de Nueva York. Su ciudad natal está sometida a una vigilancia especial y sobre su sobrino pesa una acusación por lesiones. Al parecer sacó un cuchillo para defenderse cuando unos matones por cuenta del gobierno entraron en su casa. 

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