El Consejo de Seguridad de la ONU pide el cese inmediato de la violencia

El Consejo de Seguridad de la ONU ha pedido hoy unánimemente a israelíes y palestinos el "cese inmediato" de la violencia en la zona, y que se permita el suministro de ayuda humanitaria a Gaza, bombardeada en las últimas horas forma masiva por aviones israelíes. 

Tras las casi cinco horas de reunión de urgencia a puerta cerrada convocada el sábado por la noche en Naciones Unidas, los quince miembros del máximo órgano de la ONU consensuaron una declaración en la que instan a la restitución de un alto el fuego entre israelíes y palestinos. 

Además, reclaman a todas las partes que atiendan "las graves necesidades humanitarias y económicas en Gaza", y que tomen "las medidas necesarias, incluida la apertura de los pasos fronterizos, para garantizar la continuada provisión de suministros humanitarios. 

La reunión fue convocada a petición de Libia, en representación de los países árabes de Naciones Unidas, tras el bombardeo israelí iniciado el sábado en la franja de Gaza, que ha causado al menos 271 muertos y 900 heridos, con ataques contra sedes de Hamás, talleres metalúrgicos y mezquitas, según fuentes médicas palestinas. 

Las milicias palestinas han disparado 64 cohetes de los tipos al Kasam y Grad contra el sur de Israel desde que comenzó la operación militar hebrea en la franja, la más sangrienta contra los palestinos desde la Guerra de los Seis Días de 1967. 

La declaración consensuada por el Consejo no hace mención expresa ni a los bombardeos israelíes ni a los ataques con cohetes de los militantes de Hamás. 

La propuesta de declaración original sí hacía referencia al elevado número de fallecidos entre la población palestina, entre ellos civiles, pero el borrador propuesto después por Rusia suprimió esas alusiones. 

De tan sólo tres párrafos, el escrito final llama a las partes "a que pongan fin inmediato a todas las actividades militares" y subraya "la necesidad de la restitución de la calma en su totalidad, lo que abrirá el camino para encontrar una solución política a los problemas existentes". 

El representante de la Autoridad Nacional Palestina ante la ONU, Ryad Mansur, resaltó en declaraciones a la prensa al término de la reunión la importancia de que el Consejo haya aprobado una declaración conjunta "pidiendo el inmediato cese del fuego sobre los palestinos". 

"Si Israel no atiende las peticiones de la comunidad internacional de parar su agresión en un plazo de entre 24 y 48 horas, les puedo asegurar que volveremos a tocar la puerta del Consejo para lograr que Israel respete la petición del alto el fuego". 

El embajador de Estados Unidos ante la ONU, Zalmay Jalilzad, afirmó también en declaraciones posteriores a la reunión que su país "quiere que termine la violencia y que se atiendan las necesidades humanitarias de los palestinos", pero "es necesario que cesen los ataques con cohetes a Israel", porque ese país "tiene derecho a defenderse". 

Insistió además en la necesidad de tener en cuenta la "secuencia" de los hechos, ya que "el lanzamiento de cohetes es lo que ya desencadenado la violencia actual". 

La embajadora de Israel, Gabriela Shalev, defendió que "el único culpable de la situación es Hamás. Hamás retiene a los ciudadanos de Gaza como rehenes. Ellos tienen la culpa". 

"Los últimos días han sido tan duros que hemos tenido que decir basta ya. No teníamos otra opción que llevar a cabo una operación militar", argumentó Shaley. 

El representante ruso, Vitaly Churkin, afirmó que, "es evidente es que se ha entrado en el círculo vicioso de la violencia una vez más y que esto es extremadamente peligroso". 

"Aunque no es un documento de carácter legal y no abarca todas los aspectos de la situación, esperamos que las partes lo tomen muy en serio". 

Poco antes de que terminara la reunión, el presidente de la Asamblea General de la ONU, Miguel D'Escoto, calificó de "gratuita" la agresión israelí sobre Gaza, y pidió a los miembros y órganos de Naciones Unidas que reaccionen con rapidez y determinación si no quieren ser "cómplices por omisión". 

Su portavoz, Enrique Yeves, informó a Efe de que D'Escoto, de vacaciones en Nicaragua, ha decidido regresar a Nueva York para seguir más de cerca el desarrollo de los acontecimientos. 

"Ha llegado el momento de actuar decididamente", porque "si Naciones Unidas no interviene con firmeza será cómplice por omisión", aseguró D'Escoto a través de su portavoz. 

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios