Alberto II y la clase política buscan una solución a la crisis belga

  • Los flamencos y francófonos se desafían a proponer soluciones a la dimisión del primer ministro

El rey Alberto II de Bélgica prosiguió ayer sus consultas en busca de una salida a la grave crisis provocada por la dimisión del primer ministro, Yves Leterme, mientras los partidos flamencos y francófonos se desafían a proponer soluciones al problema.

El Rey recibió durante todo el día a los presidentes de los mayores partidos políticos y en los próximos días habrá más consultas antes de que el monarca decida si acepta o rechaza la dimisión de Leterme.

Alberto II se reunió el martes con los primeros ministros de las tres regiones del país: Flandes, Valonia y Bruselas, así como con el responsable de la comunidad germanófona, lo que era un acontecimiento excepcional dado que era la primera vez que el rey consultaba a los primeros ministros regionales para solucionar una crisis federal.

Al parecer, el Rey considera la idea que Leterme propuso antes de dimitir consistente en vincular a los presidentes de los ejecutivos regionales en las negociaciones para la reforma del Estado, dado que en las conversaciones solo participaban los dirigentes de los principales partidos.

Los partidos flamencos abogan por que el rey nombre a un francófono para formar gobierno para resolver la crisis, dado que consideran que eran ellos quienes bloqueaban las negociaciones para pactar una reforma estatal.

Por el otro lado, los francófonos insisten en que Leterme retome su cargo y resuelva la crisis.

Varios sondeos revelan que un tercio de los belgas quiere que vuelva a gobernar el anterior primer ministro, el liberal Guy Verhofstadt, para sacar el país de la crisis.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios